Hiram  Soto

Romney y los republicanos merecen perder el martes

por: Hiram Soto |
Columnista de San Diego Red

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El presidente Barack Obama tiene mucho que agradecerles a los republicanos. Si vemos el desempeño que ha tenido la economía desde el 2008, con la fuerza laboral estancada y el crecimiento económico bajo, los republicanos deberían ganar por mucho las elecciones del martes.

Sin embargo, todo apunta a que la elección será sumamente cerrada, y hoy en día pocos se atreven a predecir quién ganará. Yo no soy la excepción. Pero sí estoy seguro de lo siguiente: Los republicanos merecen perder.

Son ellos quienes escogieron a Mitt Romney, un político que tiene el descaro de cambiar sus posturas políticas cuando le conviene y que nadie, ni sus propios partidarios, saben lo que realmente haría si fuera presidente.

Pero más allá de eso, los republicanos en los últimos años han demostrado que su interés es imponer su ideología extremista al resto de nosotros incluso cuando eso signifique impedir el progreso del país. Estas son algunas de las razones por las cuales los republicanos deberían perder el martes.

Obstruccionismo: Cuando Obama ganó la presidencia en 2008, el presidente del Senado Mitch McConnell declaró que la prioridad de los republicanos sería negarle un segundo mandato. Para ello se opusieron prácticamente a todos los proyectos legislativos del presidente, y por poco llevaron al país al borde del colapso económico al rehusarse a negociar con Obama y los demócratas en temas como la reducción de deuda, los impuestos y las reformas a los programas de salud.

Políticas económicas: No olvidemos que la crisis económica de la década pasada, de la cual aún continuamos sintiendo sus efectos, fue ocasionada por los republicanos y sus políticas económicas y fiscales irresponsables. No olvidemos que George W. Bush llevó al país de un superávit a un súper déficit con dos guerras peleadas con dinero prestado, con aumentos a beneficios de programas sociales sin aumentar impuestos y con la reducción masiva de impuestos a multimillonarios. Romney representa muchas de estas mismas políticas, o por lo menos es lo que ha dado a entender a lo largo de la campaña.

Inmigración: En los últimos años los republicanos han hecho todo lo posible para promulgar leyes que dificultan la vida de los indocumentados en varios estados a la vez que se han opuesto a toda propuesta que busque solucionar el problema migratorio del país. Se niegan incluso a legalizar a jóvenes que fueron traídos de niños a Estados Unidos. Y Romney ha hecho muy claro a lo largo de la campaña que sus posturas van en contra de las opiniones de los latinos. Incluso su asesor en temas migratorios es Kris Kobach, el autor de la ley de Arizona SB1070.

Medio ambiente: Romney y los republicanos no merecen estar en la Casa Blanca porque sus políticas energéticas representan un retroceso para el medio ambiente y para la política energética del país. Continúan apostándole al petróleo como si fuera la fuente de energía del futuro, y poco parece importarles los impactos del combustible en medio ambiente o las nuevas fuentes de energía renovable como. Esto no debería ser sorprendente ya que muchos republicanos no creen en el calentamiento global, y tampoco que el hombre es responsable por el daño ecológico del planeta.

Posturas sociales: Si fuera por los republicanos, las compañías de seguros decidirían si deberían de proveer anticonceptivos para las mujeres, Plan Parenthood no recibiría fondos públicos, los abortos estarían prohibidos incluso en casos de violación o cuando la vida de la madre está en riesgo y las leyes tendrían una definición aparte para “violaciones no legítimas”. La constitución sería enmendada para prohibir el casamiento entre homosexuales y así negarles derechos gubernamentales. En fin, los republicanos han tomado las posturas más extremas en cuanto a los temas sociales.

Obama no ha sido un presidente perfecto. Ningún presidente lo es. Pero por lo menos ha demostrado que está dispuesto a negociar, no a obstruir; que tiene una política económica que considera la necesidad de todos, no solo de los ricos; que cree en una reforma migratoria, y no en leyes como la de Arizona; que busca invertir en tecnología de energía del futuro; y que es tolerante de personas con estilos de vida distintos.

Los republicanos representan el pasado. Y por eso deben perder.