Juan Pablo Vázquez Abarca

Los problemas del vino en México: Los Restaurantes (2da Parte)

por: Juan Pablo Vázquez Abarca |
Columnista de San Diego Red

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Este es un problema interesante, ya que tiene que ver con los temores de los consumidores y de los productores de vinos.

El trabajo deplorable de algunos restaurantes debe ser señalado como un claro abuso tanto hacia los consumidores como a hacia las vinícolas.

Nuestro país, después de décadas de atraso empieza a tomar el vino con bastante interés, gracias a una mejora notable de los vinos nacionales y de trabajo de importadores y/o distribuidores que cada día ofrecen mejores selecciones de vinos a precios razonables (con algunas excepciones).

Se podría decir que la atención al consumidor va mejorando.

Y es aquí donde los restauranteros de TODO el país están confundidos. Su negocio debe ser la cocina y no el de malas tiendas de vinos. Visitar restaurantes donde existen incrementos de hasta un 300% con respecto al precio de tienda es inaceptable!

Lo que todos los consumidores deberíamos de hacer es evitar este tipo de lugares sin importar lo sublime que pudiera ser la comida. Las vinícolas también deben perder el miedo a decir no a los restaurantes donde consumir uno solo de sus vinos equivale al precio de 2 o 3 botellas en tienda.

Estos abusos son precisamente lo que hace que en que nuestro país el vino siga siendo visto como un artículo de lujo en lugar de un producto de consumo (y parte integral de la vida diaria).

No frenar esta situación solo lastima el crecimiento del vino y su integración como elemento cultural en nuestro país. ¿Quienes son los afectados? Todos, pero especialmente los consumidores que siempre tenemos que pagar la factura de la ineptitud de quien cree que puede abusar gracias a su posición.

Además es necesario hacer notar el pobre servicio del vino. Los restaurantes cobran por un servicio que no saben dar, lo cual es totalmente absurdo.

No todo está perdido. Hay algunos lugares que verdaderamente entienden de vinos y crean maridajes entre cocina y vinos, entre precio y calidad.

Aun son pocos, pero son los que merecen todo nuestro apoyo.