Abraham Nudelstejer

Quiero una muñeca

por: Abraham Nudelstejer |
Columnista de San Diego Red

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Este año que está por acabar me he portado muy bien, por eso, querido Santa Claus, me atrevo a escribirte para pedirte mi regalo de Navidad.

Espero esta carta te llegue a tiempo para que la tomes en cuenta cuando la noche del 24 de diciembre hagas tu recorrido alrededor del mundo a bordo de tu trineo volador.

Lo que te pido de regalo tal vez te suene un poco extraño pues a pesar de que soy hombre me gusta jugar con muñecas.

La muñeca que quisiera esta Navidad es marca Thalía y si a tu ejército de nomos verdes no les da tiempo de fabricar una para mí, es posible que encuentres a la original paseando en las calles de Nueva York.

Esta época también se presta para pedir un regalo a todos aquellos que durante las últimas 52 semanas nos han brindado felicidad, tristeza, enojo y pasión.

La gente con la que convivo de cerca son deportistas profesionales, así que, viejito regordete de barba blanca, aquí te presento la lista de regalos para ellos.

A los Chargers de San Diego: un camión de mudanzas para que su entrenador en jefe, Norv Turner, y su gerente general, A.J Smith, puedan sacar sus pertenencias rápida y fácilmente al término de la temporada.

A los Padres de San Diego: Una pluma con varios cartuchos de tinta para que puedan escribir muchos cheques que les permitan contratar peloteros de calidad que vengan a revitalizar la franquicia.

A Norv Turner: Un boleto de avión, solo de ida, a Timbuktú.

A A.J Smith: Lo mismo que a Norv Turner.

A los Xolos de Tijuana: Pasto, mucho pasto para que puedan hacer sus necesidades de hacer futbol en una cancha decente. El campeón del futbol mexicano se ganó el derecho de jugar en una superficie de Primera División y no en el cemento verde que tienen ahora.

A Antonio Mohamed (entrenador de los Xolos): Un boleto de ida y vuelta a las estrellas para que pueda ir a visitar a su hijo Farid y regrese a Tijuana para seguir dándole alegrías a la afición de esta región fronteriza.

A Jorge Vergara (dueño d las Chivas): Lo mismo que a Norv Turner y A.J Smith.

A José Manuel de la Torre (entrenador de la selección mexicana): una sonrisa en el rostro.

A Jorge Vergara: Lo mismo que a los Chargers.

A Hugo Sánchez: Un nuevo manual de excusas y un diccionario donde venga contenida la palabra fracaso.

A Jorge Vergara: Lo mismo que a Hugo Sánchez.

A Cuauhtémoc Blanco: Una suegra.

Al Bud Black (mánager de los Padres): Una aureola de santo.

A Oribe Peralta: Una cirugía plástica para que de una vez por todas, la gente deje de decirle Horrible Peralta. A fin de cuentas, fue él quien con sus goles le dio a México la primera medalla de oro olímpica en futbol en su historia.

Hasta aquí, querido Santa Claus, mi lista de regalos para aquellos que me dieron pie, con sus acciones, sus declaraciones y sus actitudes, a escribir 52 columnas este año.

Una cosa si te recuerdo viejito eterno; lo de mi muñeca va en serio.

¡Feliz Navidad, lectores de Enlace!