San Diego

Estudiantes hispanos ganan en arquitectura

Ganan premio a la Estructura Más Adaptable en la Competencia de Diseño

SAN DIEGO — Una estructura que adopta múltiples formas para construir en diferentes terrenos, combinando bloques de diferentes tamaños, valió a un equipo de estudiantes hispanos de la NewSchool of Architecture and Design (NSAD) de San Diego el premio a la Estructura más Adaptable en la Competencia de Diseño de la Universidad Cal Poly en abril pasado. La competencia tuvo su sede en San Luis Obispo.

Ramiro Martínez, el estudiante que reclutó al resto del equipo ganador, dijo a Enlace que el proceso que utilizaron, llamado "agregación limitada", se asemeja al proceso de formación de cristales, permitiendo que la estructura se adapte al espacio que la rodea en formas que la vuelven flexible y adaptable.

Con la ayuda de un programa de computadora, llamado Rhino, "experimentamos con bloques de seis y nueve lados; el final tenía 11 lados, lo que tiene la ventaja de que simplifica enfrentarse a la topografía del sitio de construcción, pues a la estructura no le importa si es un área muy honda, alta o en la bajada de una montaña muy inclinada, ya que encuentra la manera de adaptarse", indicó.

El proyecto ganador contaba con 65 bloques fabricados con masonita ligera, cosida a mano con cáñamo y formas asimétricas incluyendo diamantes, cuadrados, triángulos, y un escudo, utilizando bandas elásticas para unir los bloques.

Luis Valdovinos, otro estudiante que participó en el proyecto, consideró que posibles aplicaciones de este proyecto "que da flexibilidad en el diseño podrían ser casas prefabricadas, o modelos universales que se acomoden a las necesidades de las personas o compañías".

Valdovinos, quien descubrió su inclinación por la arquitectura al ver que se le facilitaba una clase de dibujo en la preparatoria, dijo estar interesado en el diseño de casas residenciales para familias, en tanto que Martínez, quien procede de una familia que cuenta con dos arquitectas, quiere explorar todos los ámbitos de esa práctica.

Para Luis, el premio que ganaron es importante porque puede inspirar a otros hispanos a estudiar esa carrera, "en la que podemos traer nuestra cultura" a fin de incrementar su número, en tanto que para Ramiro, "este es un lenguaje en el que no hay discriminación y te permite tener un diálogo con todos sin importar de dónde vienes".

Desarrollada del 13 al 15 de abril en San Luis Obispo, la competencia reunió a 50 equipos diferentes de instituciones de educación superior, incluyendo a estudiantes de San Francisco y Nueva York, que a lo largo de tres días y dos noches se enfrentaron construyendo sus estructuras, cargando sus materiales por tres cuartos de milla, erigiéndolas en el sitio para vivir en ellas.

"Te das una buena idea de qué tipo de personas son, de dónde vienen, y te permite conocer a bastantes personas y conseguir contactos para el futuro", dijo Valdovinos, aunque Martínez señaló que debido a que cada equipo se encontraba ocupado tratando de completar su proyecto, la mayor interacción fue con miembros de su propia escuela, a los que pudieron conocer mejor en un ambiente distinto al del plantel.

Los otros estudiantes participantes del equipo ganador fueron Gonzalo Hernández y Antonio Barragán.

El profesor Héctor Pérez, mentor de los estudiantes, dijo que proyectos como éste permiten a la escuela establecer el vínculo entre el pensar y el hacer, haciendo que ideas de diseño tengan resonancia con temas de importancia social y económica.

"En nuestros 30 años de existencia nos hemos convertido en una escuela que piensa más críticamente, poniendo énfasis en prácticas y pensamiento contemporáneos de la arquitectura", señaló Pérez al citar ejemplos de proyectos en los que han abordado la temática de la población indigente del centro de San Diego, donde se ubica la escuela, diseñando "vehículos insurgentes" que podrían servir para guardar pertenencias y pernoctar.

Egresado del Politécnico de San Luis Obispo, y con estudios en Florencia, Italia, y una maestría por el Instituto Tecnológico de Massachussets, Pérez tuvo un despacho en los 1990 con Teddy Cruz, quien es profesor ahora de Artes Visuales en UCSD, y uno de los innovadores de la teoría crítica en la arquitectura.

"Ante el problema de la crisis económica, el campo de la arquitectura tiene que repensar el impacto causado por viviendas vendidas a gente sin recursos para comprarlas. Más que solo dibujar, tenemos que enfatizar prácticas como la de estar involucrados en la propia construcción, trabajando en forma colaborativa", dijo Pérez.

La NewSchool of Architecture and Design cuenta con un 25 por ciento de estudiantes hispanos de licenciatura, y el Consejo Nacional de Acreditación Arquitectónica le ha reconocido por su liderazgo en la otorgación de maestrías para estudiantes hispanos en California.

Eduardo Santana escribe para Enlace, el semanario en español del UT San Diego

Relacionado:

Comentarios

  • Facebook

  • SanDiegoRed

 
 
  • Nuevos

  • Mejores

    Noticias Recientes Ver más

    Subir
    Advertising