FORTALEZA.- Se dará la final soñada en la Copa Confederaciones, en teoría y nada más porque en cuanto a futbol y emoción sin lugar a dudas Uruguay e Italia tuvieron el partido en un puño y a nada estuvieron de hacer la final inesperada, pero la grandeza de España y Brasil acabaron por darle la inercia del campeón a ambos equipos.
España sufrió de lo lindo, Italia sin Balotelli fue menos rígido y atacó por todos lados a la furia roja que volvió a amar a Casillas pues fue su salvador en varias jugadas en el primer tiempo donde los italianos fueron todo, excepto contundentes.
España en la parte complementaria equilibró el partido, pero Italia supo el rol de defender bien ordenados para el nulo daño, de hecho en la prorroga apareció de nuevo el peligro para Italia, pero parecía que el destino estaba empeñado a los penales.
El momento llegó, 14 penales, 13 de ellos perfectos, los porteros ni la tocaron. Candreva de panenka, Xavi perfección, Aquilani de confianza, Iniesta de costumbre, De Rossi autoritario, Piqué con inercia, Giovinco con atrevimiento, Ramos con revancha, Pirlo como dios, Mata con madurez, Montolivo con maestría, Busquets con la estela ganadora y Bonucci la mandó al cielo, para que Jesús Navas llegara y le diera a la Roja la final.
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