BOGOTÁ, COL.-
La delegación del Club Chapecoense cambió sus planes de viaje a Colombia por una decisión de la autoridad de la aviación brasileña, que le impidió desplazarse a Medellín en un vuelo chárter, por lo que se vio obligado a volar en el avión comercial que se estrelló este lunes por la noche poco antes de llegar a tierras parceras.
Cambiar de avión y partir desde Sao Paulo dos horas después de lo previsto fue lo que propició un terrible accidente que tuvo un saldo de 71 muertos y 6 sobrevivientes, según cifras del gobierno colombiano, ya que inicialmente se anunciaron 76 fallecidos.
El club brasileño, calificado hace ocho días para jugar la final de la Copa Sudamericana ante el Atlético Nacional colombiano pretendía viajar a Medellín en un vuelo fletado por ellos mismos, pero no fue autorizado por la Agencia de Aviación Civil (ANAC) de su país.
Testigos y autoridades locales señalaron que el aparato se precipitó en el sector Cerro El Gordo del municipio de La Unión, en el Oriente del departamento de Antioquia, donde la capital es Medellín.
Los jugadores del Chapecoense, bajo el mando de Caio Júnior, se habían resignado a llegar esta madrugada al hotel y entrenarse solo este martes en el estadio Atanasio Girardot, sede del partido de ida de la final, el compromiso más importante que había alcanzado el equipo en su corta historia de 43 años.
El presidente del Atlético Nacional, Juan Carlos de la Cuesta, se declaró impactado con la noticia y junto con otros directivos se trasladaron al lugar de la tragedia.
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