MÉXICO.- El entrenador de la selección mexicana, Miguel Herrera salió con una espinita clavada, la del gol que recibió en los últimos minutos de Chris James, aunque reconoció a todo el equipo por la goleada de 5-1 ante Nueva Zelanda.
"No nos deja tranquilo que no tuvimos gente para cerrar el partido y nos anotaron gol, pero las fallas arriba no me preocupan. Me gustó como se divirtieron los chavos", comentó.
Herrera también dijo que había cumplido lo dicho que México iba a ganar contundentemente ante Nueva Zelanda, pero no por la debilidad del rival, si no por la entrega que tenían los 23 convocados en los entrenamientos dejando de lado a los europeos.
"Necesitábamos un equipo así, agresivo y dinámico. A los europeos ya les cuesta venir a México, la altura les pesa, pero son muy importantes. A mi me trajeron para dos partidos y ya determinarán quien será el técnico que vaya al mundial porque México estará seguro", explicó.
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La afición se volcó sobre la selección mexicana con el grito de "Nos vamos al mundial", el entrenador de México pide que no se se les taché de extremos, pues tienen todo el derecho de festejar, dejando esa tarea de seriedad a la prensa, cuerpo técnico y jugadores.
"Debemos estar muy tranquilos, no echar campanas al vuelo hasta que suene el silbatazo final en Wellington. Este equipo saldrá a matarse en la cancha a matarse allá (Nueva Zelanda)", apuntó.
Ya por último se centró en lo táctico y el desarrollo del partido donde ese 5-4-1 de Nueva Zelanda fue bien estudiado por el estratega mexicano que lo definió como un 5-5. Además la clave fue no desesperarse y recordó que pudo haber más goles, pero fueron anualdos.
"No desesperarse fue importante, ellos iban a jugar un 5-4-1, más bien un 5-5. Regalar espacios era perder la cuadratura, fuimos pacientes, nos anulan goles, pero el equipo no pierde la concentración y es importante", concluyó.
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Said.Rodriguez@sandiegored.com (@Saidgol)