El futbol cambia como todas las cosas y con ello se van modificando los sistemas. Rubén Omar Romano con experiencia, la cual en su mayoría ha sido positiva, pero como en todos los trabajos, las cosas se deben ir actualizando, y tal parece que Romano olvidó que el futbol tenía metamorfosis y a pesar de que tenía un plantel para explotar, firmó una etapa muy mala en su carrera.
Por supuesto no vamos a cuestionar la metodología de trabajo de Romano, pero si el futbol desplegado. Los esquemas utilizados, y es que en la teoría, todos somos competitivos, pero en la práctica, sólo algunos tienen la oportunidad.
Los pecados de Romano
Romano buscó siempre mantener la línea de 3 zagueros, la cual en muchos partidos terminó sobrando. No había necesidad cuando los rivales apretaban con un solo delantero, pues tenían más que estudiado por los años de Romano en el futbol mexicano.
Jamás le encontró un apoyo al contención. Parecía que encontraba orientación con Juan Carlos Núñez acompañando a Diego de Buen y dejando libre a Juan Arango, pero vaya sorpresa al sentar a los últimos dos en su último partido.
Señalar bajos rendimientos, sin duda algo contraproducente, o los motivas a demostrar que no, o pasa lo que lamentablemente le sucedió a Romano, se vuelven más intensos, pero sin idea futbolística en lo colectivo.
La confección del plantel. Romano avaló todas las llegadas, pero ninguna le rindió como esperaba. Federico Vilar ha tenido errores evidentes. Michael Orozco lagunas de concentración, José María Cárdenas no encuentra regularidad, Felipe Flores no se encuentra y Humberto Osorio viene saliendo de una lesión.
Parece que no se actualizó, sus últimos trabajos así lo reflejan. Romano siguió con los mismos esquemas de hace 10 años cuando era un entrenador con garantía de buen juego, pero parece que la fórmula caducó.
Lo positivo de la era Romano
Dentro de las cosas buenas que se rescata de Romano, es que siempre se mostró sereno ante la crisis. Mandaba un mensaje de optimismo de un proyecto a largo plazo, que no se pudo mantener.
Muchas veces cuando un equipo no anda bien, se le cuestiona al entrenador de no tomar decisiones. Romano se atrevió a sentar a jugadores que bajaron su nivel, importantes y con gran experiencia, no le tembló la mano y le dio oportunidad a otros que mostraron destellos interesantes como José Madueña y el mismo Henry Martín.
Xolos entra a una nueva etapa en donde sin duda el entrenador de la siguiente temporada evaluará y decidirá, pero hay plantel, uno más interesante que en años pasados para pensar en que la mejoría será notable.
La comunicación con un aficionado que lo cuestionó en su último partido, Romano muy sereno dio todas las explicaciones que le pidieron, situación que no siempre se ve. Habla muy bien de lo que es como persona.
Said.Rodriguez@Sandiegored.com