BRASIL.- Protestas, robos, abucheos y ya una muerte han ensombrecido lo que originalmente se pensaba como una fiesta para todos los participantes incluyendo a los brasileños que su alegría generaron la expectativa de un gran mundial y previa con la Confederaciones.
Las razones son muchas, pues buena parte del país considera que el dinero utilizado para el Mundial podría haber sido de gran ayuda para problemáticas sociales y de ahí radica su coraje que se ha manifestado en las calles.
Además la inseguridad también ya azotó a las delegaciones que se encuentran, pues Italia decidió no salir del hotel en lo que resta del torneo y a España le robaron dinero de las habitaciones.
Tal parece que la FIFA no está muy convencida de que Brasil albergue el mundial el año entrante y ya han sonado los rumores de que Estados Unidos entraría como sede emergente en caso de que estas situaciones empeoren.
Said.Rodriguez@sandiegored.com