CIUDAD DE MÉXICO.- El Estadio Azul será demolido en 2018 para dar inicio a un complejo que albergará una plaza comercial y un hotel. Cosío Family, conjunto empresarial propietario del inmueble, optó por derrumbarlo ante la negativa del Cruz Azul para renovar su contrato de arrendamiento.
Un nuevo acuerdo implicaba a La Máquina pagar más por la renta de su actual casa y por ello se negó a aceptarlo, aunque deberá pagar una multa por el concepto de no renovación. Con la partida de su último habitante y sin otro equipo deportivo en la Ciudad de México capaz de pagar por su uso, los dueños del recinto decidieron dar un giro a ese espacio. El destino de La Máquina será el Estadio Azteca, su antiguo hogar, donde compartirá la localía con el América.
Cruz Azul ha jugado en el inmueble de la Colonia Nochebuena, originalmente llamado Estadio Olímpico de la Ciudad de los Deportes, desde 1996 y lo hará por otros tres torneos, además del Apertura 2016 actual. Una vez terminado el contrato de arrendamiento, al finalizar el Clausura 2018, el recinto inaugurado en 1946, el más antiguo de la Liga MX, desaparecerá. Grupo Carso Infraestructura y Construcción será el encargado de la obra de demolición.
A diferencia del Azul y pese a su antigüedad, el edificio hermano, la Plaza de Toros México, no desaparecerá; su dueño, Antonio Cosío Pando, tiene un fuerte vínculo sentimental con ese inmueble y prefiere conservarlo.