San Juan, 17 may (EFE).- El joven Etxel Martínez Flores es una de las grandes promesas del kárate en Puerto Rico y un ejemplo de superación a pesar de sus limitaciones mentales y del difícil ambiente familiar que vivió en su niñez.
Martínez Flores, de 20 años, ha demostrado su talento durante los últimos tres años como campeón invicto en la categoría de menos de 60 kilogramos en competencias -en Carolina del Sur, Nueva York y Florida- en las que se ha impuesto en Estados Unidos.
El deportista, quien sufre de un leve grado de retardo mental y problemas de aprendizaje, dijo hoy a Efe que se inició en el kárate hace casi cuatro años bajo la tutela de Artie Oyola y que al principio no le gustaba, aunque después pensó de modo diferente al ver cómo podía defenderse gracias a ese arte marcial.
El joven deportista reconoció que ha sido un honor representar a Puerto Rico, ya que como explica cada vez que lo hace se siente como si fuera "lo más grande" que ha vivido nunca.
Afirmó que le da gracias a Dios porque con él Puerto Rico tiene "a un prospecto que represente al país", ejemplo, dijo, de que no todo es estar en la calle y consumir drogas en la isla caribeña.
La vida de Martínez Flores, sin embargo, ha estado repleta de obstáculos como la muerte de su padre, adicto a las drogas.
Las autoridades, además, lo separaron, junto a sus cinco hermanos, de su madre por no prestarles atención adecuada.
Martínez Flores sostuvo que gracias a la disciplina que le ha enseñado Oyola superó las malas experiencias y se ha concentrado en el deporte y la educación.
El atleta, natural de Carolina, ciudad colindante a San Juan, aseguró que representará a Puerto Rico en los próximos Juegos Panamericanos de Guadalajara, que se celebrarán el próximo octubre, y a la cita olímpica de Londres, en 2012.
Oyola, que ha participado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y Campeonatos Mundiales, recordó que conoció a Martínez Flores mediante una trabajadora social que lo llamó porque conocía de su función como instructor de kárate y el trabajo que ha realizado con otros jóvenes con problemas sociales.
Oyola indicó que cuando Martínez Flores comenzó a entrenar sus movimientos motores eran "lentos y torpes", como cuando una persona no sabe bailar, dijo.
El entrenador decidió entonces que Martínez Flores trabajara en la coordinación de su cuerpo durante un año.
"Él tardó más que cualquier persona normal, pero ahora está por encima -de la media- y ya tiene una coordinación casi perfecta. Las horas que llevamos trabajando han dado grandes resultados", abundó Oyola.
El exdeportista señaló que el boxeo y el béisbol eran los deportes de interés del joven karateca y que nunca le presionó para que practicara el kárate.
El béisbol, sin embargo, lo abandonó tras recibir un pelotazo, y fue entonces cuando le ofreció practicar boxeo, ya que en el pasado había hecho 'guanteos' con reconocidos púgiles como los excampeones Félix "Tito" Trinidad e Iván Calderón.
"Le inquietó aprender kárate. Su físico atlético es natural. El niño, desde que llegó a mi vida, tiene unos reflejos y una velocidad bien naturales. Va a llegar bien lejos", resaltó Oyola.
El entrenador, no obstante, ha criticado que en algunas competencias los organizadores no se atengan a las reglas con Martínez Flores, pues, dice, en ocasiones no le dan el derecho de al menos cinco minutos de descanso entre peleas.
Oyola dijo que eso posiblemente se deba a que su pupilo sea puertorriqueño y latino, pero que gracias a la disciplina que ha aprendido es capaz de sobreponerse del cansancio, combatir con fuerza y dominar a sus contrincantes.