Tijuana Todavía con comentarios discriminatorios, prejuicios y teorías extrañas de parte de algunos dirigentes del boxeo, el pugilato femenil amateur camina lento pero seguro gracias al entusiasmo de un grupo de jóvenes peleadoras que comienzan a recibir reconocimientos en torneos nacionales.
Los emocionantes combates entre Jackie Nava y Ana María Torres, que lograron la atención este año de especialistas renuentes y aficionados nacionales y extranjeros por su depurada técnica y coraje, han sido una inspiración para las pugilistas aficionadas que sueñan con llegar a ese nivel.
El boxeo femenil amateur apenas tiene dos años que ingresó como disciplina competitiva en la Olimpiada Nacional, el torneo mexicano donde compiten cada año los mejores atletas aficionados del país con miras a clasificar a campeonatos internacionales.
Durante la edición de este año, celebrada en la primavera pasada, las boxeadoras tijuanenses Leslie Mabel Ramírez y Jessica Carrillo lograron medallas de plata y bronce, respectivamente.
Ramírez ya había conseguido plata en la Olimpiada Nacional 2010, cuando por primera vez participó un grupo selectivo bajacaliforniano.
Carrillo, de 17 años y quien estudia el bachillerato y entrena en el gimnasio Morán del auditorio Municipal dijo: "Mi papá entrenaba boxeo y él me motivó a entrar al gimnasio. Tengo ya dos años y medio y para mí ha sido muy emocionante. Es un deporte que me gusta mucho, por el que siento mucha pasión".
Ella es una boxeadora alta y de brazos largos, una ventaja muy redituable en este deporte cuyo objetivo es golpear al contrincante sin ser alcanzado. Apenas tiene nueve contiendas, la mayoría fuera de la ciudad porque no hay boxeadoras en la entidad de su peso (140 libras, superligero).
"El proyecto que tengo es hacer una carrera sólida en amateur y después irme a profesional. Para mí Jackie Nava es un ejemplo a seguir importante, porque ha demostrado que se pueden hacer las cosas bien, es muy técnica y rápida, además es arquitecta", dijo Carrillo.
Ahí en el gimnasio Morán, el club de box de la ciudad donde hay más mujeres entrenando este deporte, también están Guadalupe Cháidez y Gloria Flor Gallardo, dos pugilistas adolescentes amateur que aún no participan en torneos nacionales pero que, según el manager Pedro Morán, hijo, es muy posible que logren figurar en México por la disciplina y técnica que están mostrando en su trabajo diario.
Pedro Morán, padre, quien tiene cuatro décadas como entrenador de box, manifestó que aún le falta por lo menos siete años al boxeo femenil amateur para que se consolide en la región y comience a alimentar al boxeo profesional de mujeres en México.
Lo que se tiene ahora son algunas mujeres que se han metido a boxear y la mayoría no ha aguantado la disciplina y los rigurosos exámenes médicos previos a un torneo y se han salido, dijo el experimentado entrenador.
Sin embargo, para el presidente de la Asociación de Boxeo Amateur de Baja California, Hilario Reyes, el boxeo femenil en la entidad no va a prosperar porque el sacrificio que representa para las mujeres es demasiado.
No sólo tienen que aguantar la disciplina natural de este deporte, señaló, sino someterse a pruebas de embarazos y exámenes de cáncer cervicouterino y mamario en cada campeonato que tienen y que deben costear al menos en un 50 por ciento.
Reyes señaló que además no hay mucho fogueo en la entidad, a diferencia de lo que pasa en los Estados Unidos, aquí a menudo no tienen rivales y la mayoría no tiene presupuesto para cruzar y palearlas en torneos binacionales.
"En mi experiencia he visto que sólo aguantan las boxeadoras que tienen más hormonas masculinas", teorizó Reyes. "Jackie Nava es un garbanzo de a libra".
Para la púgil profesional mexiquense Diana González, de 23 años, desde el principio la comunidad boxística, controlada al 100 por ciento por hombres, no han visto bien el boxeo femenil.
Pero el hecho que el gobierno federal haya permitido en las olimpiadas nacionales el box entre mujeres abre una gran oportunidad para las pugilistas y permitirá que a corto plazo haya peleadoras mejor preparadas en profesional, con más experiencia, dijo González, quien entrena desde hace seis meses en el club Morán y peleará el próximo 8 de octubre en Tijuana.
José Estrada, quien es entrenador de box en el gimnasio ABC de San Diego, manifestó que el despunte del boxeo femenil amateur en Baja California solo es cuestión de tiempo.
"Sí hay muchas que se desaniman por el rigor de la disciplina, pero también hay otras que están tomando esto muy en serio", dijo Estrada, quien ha apoyado con peleadoras mexicoamericanas a la selección de Baja California en eliminatorias regionales.
Entre una veintena de hombres que entrenaban frente a costales y espejos, cuatro boxeadoras amateur seguían con atención una tarde reciente las instrucciones que daba a todos en el club el entrenador Morán, quien no hacía distinciones entre hombres y mujeres a la hora de decirles cómo tirar golpes o cómo moverse.
Ellas no se quejaban ni hacían muecas de enfado, sudaban a chorros y escuchaban con atención la rutina del entrenamiento, como si esa voz vislumbrara su futuro.
Esta nota fue publicada originalmente en Enlace, el semanario en español de San Diego Union Tribune. editorial@mienlace.com