Tijuana.- La noche del 16 de abril pasado, la tijuanense Jackie Nava no sólo tenía a una gran rival enfrente en Boca del Río, Veracruz, sino también una televisora poderosa y comentaristas en contra dispuestos a minimizar todo lo que hiciera.
Aún así se impuso a la mexiquense Ana María Torres, protegida de Televisa, empresa que en los últimos dos años ha programado sus combates de forma estelar; pero los tres jueces de la contienda dieron puntuaciones iguales de 95-95.
"Fue un empate con sabor a triunfo", dijo en entrevista Nava.
"Yo acepto que los primeros rounds fueron muy apretados, pero más de la mitad de la pelea la gané. Ella lo sabe, la gente lo sabe".
La tijuanense, quien es campeona interina de peso supergallo (122 libras) del Consejo Mundial de Boxeo, se quejó del favoritismo evidente de los cronistas de Televisa que durante la transmisión sólo alababan el trabajo de Torres, monarca de peso supermosca (115 libras) del CMB.
Durante su pelea ninguna de las dos pugilistas pusieron en juego sus títulos y pactaron contender en 120 libras.
Nava (24-3-3-11 nocauts) y Torres (24-3-3-14 nocauts), ambas de 31 años, ofrecieron el pasado 16 de abril uno de los combates femeniles más memorables de la historia del boxeo en México y también el de mayor rating para una pelea de mujeres televisada.
La empresa Televisa anunció que la contienda fue vista por al menos 25 millones de espectadores en el país.
Los diez episodios fueron emocionantes, pues de principio a fin las dos mejores pugilistas del país, dueñas de una técnica depurada, dieron lo que coloquialmente llaman el corazón. Ese empuje y coraje cuando el cuerpo, o los puños, parecen ya no responder al cerebro.
La velocidad y las sorprendentes combinaciones de Nava desconcertaron durante todo el combate a Torres, quien a base de fortaleza y de jabs certeros por momentos equilibraba la batalla.
"Sin duda ha sido la mejor pelea de mi carrera y también la que mayor ha exigido de mi preparación", explicó la tijuanense.
Para la batalla estuvo entrenando en el centro ceremonial Otomí, en Toluca, junto a su equipo que la ha acompañado durante una década en el boxeo profesional.
Pero además, dijo, contó con el apoyo el triple ex campeón mundial, el tijuanense Érik "Terrible" Morales, quien no sólo le ofreció un espacio en el gimnasio de boxeo, cuando éste entrenaba para su combate contra el argentino Marcos Maidana, sino también hizo manoplas con ella y le dio consejos tácticos y técnicos sobre cómo enfrentar a Torres.
El empate, sin embargo, dio pie para una revancha, que ya está negociando, dijo Nava.
Es posible que la revancha sea en septiembre y como sedes se están barajando Ciudad de México, Cancún y Tijuana.
Por lo pronto, la pugilista señaló que descansará un par de semanas y después empezará a trotar y a entrenar ligeramente en el gimnasio, pues es probable que antes de la revancha exponga su campeonato mundial.