En unas páginas de la revista Total Film, se ve un artículo en el cual se habla de la película y su director, productor y escritor Simon Kinberg, quien dio ligeros detalles, entre ellos hacer un cambio total a la saga del Fénix.
Según lo que dice el artículo, Kinberg quien ha estado trabajando con las películas de X-Men desde la primera en el 2000, dijo que buscan que esta próxima cinta sea más "aterrizada" y no muy "galáctica", característica principal de todo este concepto del Fénix en Jean Grey.
El artículo continúa explicando que una de las razones, según Kinberg es porque "las películas de X-Men son humanas y emocionales".
Como extra, se confirma además de Sophie Turner, el regreso de James McAvoy, Michael Fassbender y Jennifer Lawrence, a quienes se les había concluido su contrato después de X-Men: Apocalypse.
Quizá las palabras de Kinberg, quien debutará como director en esta película, se refieren a que buscan que el centro de la historia radique en la humanidad que ésta tendrá, más que en el hecho de una trama espacial o galáctica.