Ambas cantantes estuvieron en unos de los pasillos en donde se acondicionó un templete, un sistema de audio con un piano eléctrico y dos micrófonos para que los usuarios del Metro pudieran disfrutar del concierto que duró una hora en donde las artistas hicieron caso a las peticiones del público.
El concierto fue patrocinado y promovido por la Secretaría de Movilidad Urbana en la Ciudad de México que promueven la cultura en los espacios de transporte pública.