Nueva York, 13 jun (EFE).- El cantautor mexicano Saúl Hernández, que tuvo una exitosa carrera como vocalista de los legendarios grupos Caifanes y Jaguares, inicia hoy en Nueva York una gira por Estados Unidos en su nueva etapa como solista.
Hernández, que se convirtió en una de las figuras más destacadas del rock en México, se reencontrará con sus seguidores en EE.UU para presentarles su primer disco en solitario "Remando", en el que "propongo un sonido diferente", y que produjo Don Was, quien ha trabajado para The Rolling Stones y Bob Dylan, entre otros conocidos rockeros.
Lanzar su carrera en solitario era algo que el cantautor había sopesado, y finalmente inició el pasado mayo ese viaje cuando presentó "Remando" en su país, que será su carta de presentación en EE.UU en esta nueva etapa de su carrera en los escenarios.
Hernández, de 47 años, ha dicho que su nueva propuesta musical, integrada por once temas de su autoría son "una reflexión, una mirada al horizonte y a lo que quedó atrás, una búsqueda de esperanza".
El cantautor, conocidos también por sus temas sociales, no olvidó a sus compatriotas en EE.UU en este proyecto, a quienes dedicó "Será mañana", un tema que habla sobre lo que sufren por estar lejos de su país, mientras que "Molecular" fue dedicado a su hija Zoey.
"El disco se basa en lo que ha sido mi camino de rock, pero también hay otra propuesta. Trae un trae un sonido muy diferente, es rock, pero también hay canciones muy personales. Hay sonido acústico pero trabajadas de otra manera, hay ritmos latinoamericanos, pero no el típico sonido que te lleva a bailar", indicó a Efe.
El músico aseguró que la curiosidad "buscar en otros espacios lo que a veces no encuentras en los que estás" le llevó a dar otro giro a su carrera.
"Hay gente que está contenta con lo que tiene, hay gente que busca cosas diferentes y creo que ese es el génesis de todo", afirmó.
"Es la curiosidad de conocer qué capacidad puedo tener, fuera de mis compañeros, de estar en otra dimensión, conocer a otros músicos, aprender de ellos y sobre todo, hasta dónde puedo tener la capacidad de llevar este concepto a los escenarios porque antes estaba con mis compañeros y ahora, todo es muy distinto", indicó.
Hernández rechaza llamar esta nueva etapa una evolución para calificarla de "inquietud".
"Es una inquietud que se basa también en una necesidad, en quizás no conformarme con un camino, muy hermoso y lleno de luz", argumentó el autor de éxitos como "La célula que explota".
"No es por ser obsesivo o no valorar lo que tienes, pero hay momentos en que puedes llegar a acostumbrarte con lo que tienes y de repente, ese camino que en un momento se tornó tan difícil, y aunque no sea tan fácil, es más digerible, está domado, la bestia ya no te impulsa tanto", sostuvo.
El guitarrista aseguró además a Efe que lo mejor de su carrera ha sido "hacer lo que quiero o lo que queremos cuando estás trabajando en un equipo. Siempre ha sido muy valioso que te permitan la libertad de desarrollar tu trabajo".
El intérprete se presentará hoy en el Club B.B King (que lleva el nombre del famoso guitarrista de blues, jazz y compositor Riley B. King, conocido como B.B. King) en su reencuentro con sus seguidores acompañado por Marcos Rentería en el bajo, Gustavo Nandayapa en la batería y Bernardo Ríos en la guitarra.
"Quiero presentar mi nuevo disco y proponer un sonido diferente dentro de lo que es una formación de grupo en un escenario. No va a ser un concierto como Jaguares, pero será igual de energético, enfocado en otro sonido muy directo, sencillo pero sólido, y también medio desgarrador, con una perspectiva más personal, más íntima", dijo además el cantautor.
Luego de su concierto en Nueva York, Hernández se presentará en Chicago, California y Texas.