TIJUANA.- Atractivo, seductor, coqueto, sonriente y con ese meneíto del Caribe que lo distingue muy bien, así fue como Chayanne llegó a Tijuana para ofrecer el último show como parte de su gira mundial "No hay imposibles".
Inició con "Provócame" el reencuentro con la tierra fronteriza, donde alrededor de 5 mil almas en el Estadio Caliente le ovacionaron, celebraron y cantaron una a una de sus canciones.
Con esa sonrisa que lleva incrustada en su rostro, Elmer Figueroa, su nombre de pila, cautivó desde su entrada al escenario a las féminas que le gritaron todo tipo de piropo.
"Hola Tijuanaaaa, muchas gracias por recibirme, gracias por estar aquí, por abrirnos las puertas de su tierra nuevamente. Ya hace unos años que no veía esas caritas, hoooola!, esto que ven aquí se ha hecho con entusiasmo, como siempre con mucho amor, así esta noche pueden hacer conmigo lo que quieran", fueron sus palabras de bienvenida.
Estuvo acompañado por siete músicos, tres coristas y seis bailarines que aderezaron junto a él los temas más rítmicos de la noche como "Guajira", "Salomé", "Fiesta en América", "Caprichosa" y "Palo bonito", entre otras.
Chayanne a sus 43 años sigue conservando ese dicho como en los vinos, entre más añejo, mejor sabor, y vaya que este boricua sí que lo demuestra y lo deja correr por su figura aún atlética.
Rosas rojas y alguna que otra bufanda, así como pancartas con leyendas de amor para el intérprete, fue lo que destacó de entre el público, además de ser cercano a las primeras filas pues en varias ocasiones mantuvo rose de manos con sus fanáticas.
Como pocos artistas de su talla, Chayanne bajó al nivel de la primera fila para saludar a sus seguidoras que mantenían toda la euforia por atraer su atención.
También el romanticismo estuvo presente con "Y tú te vas", "Tu pirata soy yo, "Me enamoré de ti", "Atado a tu amor" y "Lo dejaría todo". No se olvidó de aquellas que bailaron en sus 15 años "Tiempo de vals" y hasta invitó a una seguidora a recordar el momento sobre el escenario al bailarlo.
Con una producción sencilla, donde destacó una vez más las tarimas lizas para subir y bajar por las coreografías que presenta, luces y tres pantallas planas en el escenario, así lució el escenario que respaldó su espectáculo.
Fueron 90 minutos de reencuentro con Chayanne, de disfrutar cada una de sus canciones, de ver que un público en Tijuana sigue buscando su música, varias generaciones apostando por su talento, pero sobre todo un artista sencillo y carismático.
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