De acuerdo con Variety, los números parecen indicar que la audiencia del programa cada vez está menos interesada en lo que sigue de la historia. El episodio del domingo atrajo un total de 8.3 espectadores, lo que se traduce a 3.6 de taing, el más bajo en la historia de The Walking Dead.
En comparación con la temporada 7, su estreno tuvo un total de 12 millones de espectadores, lo que se traduce a 5.7 de rating.
Y para sorpresa de AMC, los números bajos llegaron aún cuando el episodio mostraría la muerte de Carl, uno de los pocos personajes que estuvieron desde la primera temporada.
Sin embargo, aunque esto pueda sonar abismal, The Walking Dead sigue teniendo las cifras de espectadores más altas en la televisión por cable, lo cual será suficiente para que AMC siga planeando la expansión de su universo de los muertos vivientes.
Por lo menos una cosa es segura, seguirán trabajando en Fear The Walking Dead y The Walking Dead mientras les den ganancias.