Fútbol Americano

NFL The Drive: Checa lo mejor de la Semana 16

Los Steelers se recargan en Bell y Brown para cortar las alas a los Ravens.

La Semana 16 de la NFL nos dejó grandes partidos y el pase de un equipo con un QB suplente por primera vez desde 2008 como Miami. Ravens vs Steelers en la AFC Norte es una rivalidad que sigue siendo de las mejores de la liga. Un duelo en un callejón oscuro donde se dan con tubo y se confrontan filosofías similares. Desde los tiempos de Billick o Bill Cowher, se viene gestando una rivalidad de equipos que pegan duro y que no se dejan intimidar. Los Ray Lewis y Ed Reed contra los Hines Ward y Ike Taylor han ido cambiando en ambas escuadras al pasar los años. Ahora John Harbaugh y Josh Tomlin han seguido esa misma tónica. Los Steelers derrotaron a los Ravens para sellar su pase a playoff y ganar el título de la División Norte de la AFC. Un drive de campeonato donde Big Ben Roethlisberger usó de manera excelsa al mejor RB de la liga (Le’Veon Bell) y a uno de los mejores WR como Antonio Brown.

Esfuerzos individuales de playmakers y jugadores que hacen la diferencia son necesarios para ganar el tipo de juego divisional cerrado contra un némesis. Al final el esfuerzo de Antonio Brown en un pase corto cerca del TD fue lo que marcó el triunfo de los Steelers. Brown estiró el balón en un pase corto y rompió el plano con y los demás defensivos perimetrales de los Ravens tratando de evitar la anotación y obligar el FG del empate. El safety ex Charger Eric Weddle y el buen LB ex Bama C.J. Mosley lo taclearon pero no impidieron que rompiera el plano. Brown estiró el balón y pudo romper el plano imaginario para anotar con pocos segundos quedando en el reloj. Los Steelers pusieron a sus mejores jugadores en ofensiva e impusieron su voluntad sobre los más talentosos defensivos de los Ravens de 2do y tercer nivel. El futbol americano muchas veces se reduce a la voluntad de tremendos jugadores superestrella.

El reloj estaba en contra de los Steelers, pero es un equipo con un potencial ofensivo tremendo. En situaciones extremas pones en la mejor posición de ser exitoso a tus mejores jugadores. Bell empezando el drive y Brown para cerrarlo. Pittsburgh tiene una defensa porosa pero podrían llegar al Super Bowl con una ofensiva vertical y explosiva con tres de los mejores jugadores en su posición como Big Ben (QB), Brown (WR) y Bell (RB). Al final las 2 INT de Big Ben se olvidan con una última serie donde otra vez se hace notar la calidad de talento; Joe Flacco salvo Steve Smith no tenía esas armas en una ofensiva mucho más modesta.

Pittsburgh Steelers 31 – Baltimore Ravens 27.

Baltimore llegaba con la misión de ganar o despedirse la temporada. Pittsburgh en Heinz Field podía darse el nada necesario lujo de perder y seguir con aspiraciones en el comodín de la AFC. A pesar de la derrota en Baltimore temprano en la campaña, los de Tomlin ganando eliminaban a su némesis además de ganar el título de la AFC Norte. Un partido que comenzó cerrado pero que se convirtió en un clásico en el 4to cuarto como Steelers y Ravens nos tienen acostumbrados desde hace muchos años.

El partido comenzó tenso pero acabó con dos TD que quedarán como otro capítulo de una rivalidad que seguirá dando de que hablar durante muchos años.

Los Steelers quisieron imponer su ataque terrestre desde temprano con Le’Veon Bell. Un corredor que no tendrá los números de Ezequiel Elliott o Murray, pero que es el más completo. Quiebres en terreno corto y esperando pacientemente el hueco para siempre sumar en positivo. Un corredor que es una mezcla de lo elusivo de Barry Sanders en terreno corto con lo atlético de un Walter Payton. Una rudeza innecesaria del LB

C.J. Mosley sobre el joven WR Richard Rogers avivó el drive del primer TD para Pittsburgh. Al final Xavier Grimble pudo atrapar un pase de 20 yardas de Big ben para el TD. Ofensiva de pase vertical típica del equipo de Tomlin pero siendo efectiva de mejor manera gracias a como Bell pudo machacar la línea defensiva contraria.

Los Ravens pusieron el score 7-3 con una ofensiva modesta pero con playmakers como el ex Panther WR Steve Smith con valiosas yardas después de la recepción. Un pase corto de Joe Flacco a Smith dio ganancia de 44 yardas sumado a 15 yardas extra por rudeza inncesaria del joven corner Artie Burns. Un FG de 41 yardas fue pan comido para el mejor pateador de la liga desde hace tres años como el magnífico Justin Tucker. La ofensiva de los Ravens no era explosiva pero si iba con ganancia de yardas y con control de reloj. El RB Kenneth Dixon y pases cortos al siempre confiable (cuando sano) TE Dennis Pitta pusieron el score 7-6 para ir al medio tiempo.

Big Ben es un QB de elite pero propenso a INT en momentos clave, que lo separan de los Brady y Manning cuando se habla de QB en su era. El LB Zachary Orr tuvo una INT leyendo perfecto un pase corto a Le’Veon Bell en la zona corta. Con el balón en zona roja, Flacco dio un pase corto controlando el blitz a Steve Smith para ponerse arriba 14-7. Los Ravens se pusieron más tarde arriba 17-10 con su ofensiva de corto yardaje pero con el RB Terrance West sumando yardas entre los tacles más eficientes recepciones cortas del ala cerrada Pitta. La clave del juego estuvo en que la ofensiva de los Ravens no tiene jugadores determinantes como los Steelers. De las 2 INT de Big Ben sólo sacaron dos goles de campo. Aiken y Wallace son WR que te alargan el campo pero que no te deciden partidos como Antonio Brown.

Pittsburgh puso el partido 20-17 con un buen drive de Big Ben encontrando temprano para 17 yardas a su TE Jesse James. James el heredero de las glorias del siempre confiable Heath Miller. Una interferencia de Young en el perímetro de Baltimore (35 yardas) permitió el TD de Bell para darle la vuelta al marcador 24-20. Baltimore en su edición de 2016 es un equipo limitado en su arsenal ofensivo, pero que sabe utilizar al máximo sus herramientas. Con esa filosofía armaron un drive de TD que parecía era el del triunfo. La serie de 14 jugadas no fue espectacular pero su pragmática. El FB Kyle Juszczyk es un jugador polivalente que los Ravens utilizaron en esta y otras campañas como un WR capaz de sumar yardas valiosas después de recibir el ovoide. Juszczyk sumó recepciones de 4 yarditas para ir armando el drive. El novato Brashad Perriman (amenaza larga del esquema del OC Marty Morhinweg) ayudó con una recepción de 15 yardas. Al final Juszczyk en un acarreo de corazón de 10 yardas dio el TD para poner el score 31-27. El fullback trompicó pero puso la mano en el césped para manatner el equilibrio y asi poder llegar a la tierra prometida.

Pittsburgh es un equipo grande en la NFL y tiene en este año a sus dos armas ofensivas completamente sanas. La serie de 10 jugadas que dio el triunfo es de esas de equipos que ejemplifican que un equipo puede pelear lejos en los playoffs. En 1ero y 10 desde su 36 en ofensiva sin reunión. Big Ben encontró a su TE Jesse James para 16 yardas. Dos mastines como Mosley el ex caza cabezas Bronco Elvis Dumervil hicieron la tacleada. Si bien Bell no fue utilizado en el drive por el tiempo, Jesse James y el joven WR Demarcus Ayers sumaron recepción corta tras recepción. El pase final del drive fue arriesgado con pocos segundos en el reloj y Tomlin sin timeouts. De no conseguir el TD el partido se hubiera ido a tiempo extra. Tomlin ha sido criticado de ser más motivador que un buen estratega, pero no hay que negar que se la juega en situaciones límite. Big Ben mandó un pase al medio a Brown que pudo estirar el balón sobre el plano imaginario. Brown fue tacleado en la yarda 1 por dos excelentes defensivos como Mosley y el pequeño pero golpeador safety libre Eric Weddle. Al final Brown impuso su voluntad y pudo poner el balón sobre el plano para el TD. Pittsburgh ganó por el peso específico de su playmaker en la segunda recepción de Brown en la serie de 10 jugadas.

Twitter:@AlejandroCasaas

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