Patrones sexuales y no sexuales

Seamos sinceros, todos tenemos un patrón de persona ideal, ya sabes: me gusta que sean así. Todas las personas lo tenemos, aunque digamos que el físico no nos importa, sí importa realmente y esto aplica para todas las personas del mundo.

Esto comienza desde el momento que empezamos a sentirnos atraídos por alguien, ya sea una celebridad, personas cercana/lejana a ti o incluso con tu primer amor.
Y todo esto porque tiene un conjunto de rasgos que nos atraen, como puede ser el tono de piel, el cabello rizado, el físico, la actitud, etc. Es así como todos llegamos a crear a nuestra persona ideal mentalmente y hacemos todo lo posible para buscarlo.

Después de cruzar la calle 5ta en Zona Centro, por fin Ashley; de 22 años; quien se encontraba muy triste y enojada, porque recién la había terminado.

—Creí que ahora este seria el bueno, todo parecía ir a la perfección es justamente ese momento cuando el se va —escupe furiosa.

—¿Qué sucedió exactamente?

—Me dijo que era una chica linda y estupenda, pero quería terminar conmigo porque temía a lastimarme. Y yo ¡no necesito que me “salves”!
Y antes de él había salido con Oscar quien me termino porque dijo que quería enfocarse en tu carrera de abogado y antes de él fue el imbécil de tu amigo, Roberto, dijo que era muy linda y él no, por lo tanto no quería descuidarme y que era mejor terminar. ¡Tengo la peor suerte del mundo!

—No creo que todos sean así, solo los chicos que te gustan.

El patrón de Ashley era más claro que el agua, era una chica dulce que estaba encadenada a sentirse atraída por hombres que solo buscaban chicas para un rato de diversión.
Era más que obvio que ella no se podía ajustar a ser así.

¡Todos son iguales!

En la universidad Ale se veía muy seria y hasta cierto punto molesta, no pude evitar preguntarle:

—¿Paso algo?

—¿Qué crees?

—¿Rorro?

Ella pone los ojos en blanco y asiente, Rorro es su novio. Me tomó del brazo y me saca del salón de clases, nos quedamos en el pasillo. Me cuenta lo sucedido: El se estaba victimizando por algo del cual era culpable, pero no lo aceptaba, así que le echo la culpa a ella.

—No lo entiendo. ¿Por qué es así? todos los malditos hombres son iguales. Es igual a todos.

—No, cariño. Discúlpame, pero no es que todos sean iguales, el problema es que te gustan el mismo tipo de chico: te dejaron de gustar los Fuck Boys, para que te gustaran los chicos tontos que solo piensan en ellos. La clase de chico que te la puede hacer de pedo, pero si tu se la haces, se enoja y te pone como la mala del cuento. Rorro, es un buen chico, solo que muy tonto.

Ella me mira seria, pero no dice nada. Sabe que tengo razón a esa chica la conozco muy bien.

Platicas en el campus ajeno

Fui a UABC a pasear y verme con antiguos compañeros de la escuela, entre primaria y secundaria, nos vimos por Humanidades y de ahí fuimos a buscar un lugar en el que pudiéramos tirarnos al pasto y poder platicar a gusto.
Israel que estudiaba Artes, Vanesa y Michele Turismo los tres de mi misma edad 21 años.

—¿Les digo algo? —suelta Michele. —Anoche salí con un sujeto que es bastante malhumorado, es controlador, y todo lo malo en un sujeto. Todo el tiempo estuvo quejándose, diciendo que hacer…

—Es el que estudia en el TEC? —pregunta Israel y Michele asiente. —Lo mandaste al carajo ¿cierto?

—No…

—¿Por? —preguntamos Vanesa y yo a la vez.

—En sexo fue increíble, todo el tiempo me ordenó que hacer. En la vida me enoja que me diga que hacer pero en el sexo me vuelve loca… es sensual.

—No vale la pena, déjalo —sentencia Vanesa.

—Escuchen, esta estresado con la escuela y trabajo. Cuando termine con todo eso, estoy segura que estaremos bien.

—O tal vez, solo acepta que te gustan los enojones e histéricos —digo.

—¡Claro que no! ¿que dices que Gustavo? el era muy lindo…

—Si y terminaste con él a los dos días.

—Lo bueno es que yo no tengo un prototipo… —dice Vanesa.

Los tres la volteamos a ver y ella suelta un “¿qué?” de pronto soltamos una risa y Michele empieza:

—Por favor, buscas a tu príncipe azul perfecto y que llegue a pedirte una cita.

—Y ahí creas una enorme fantasía de cómo se verán en un futuro donde su amor es intenso y de cuento de hadas —continuo. Ella dice un “pero”, aunque Israel la interrumpe.

—Finalmente te desengañas y das cuenta que el tipo no es como lo pensabas y te deprimes por tres días —ella está a punto de decir algo, pero calla. —Y tu —me señala. —También tienes un patrón y si no al menos el mismo nombre, tiene que parece físicamente a ya sabes quien.

Muerdo mi labio y no pude evitar preguntarme ¿éramos todos víctimas del engaño? ¿estamos condenados a vivir los mismos patrones de relaciones?

Un minuto ¿estábamos saliendo con la misma persona una y otra vez? Muchas veces aunque digas que estás con alguien mejor es muy seguro que esa persona tiene algo en similar con tu pasado.

Todos lo tienen

—Acepto que he salido con músicos, pero no creo que se parecieran. Bueno tal vez si, usualmente con los vocalistas o que toquen el bajo y sean unos narcisistas egocéntricos y con miedo al compromiso —dice Rosa, maestra de preescolar de 27 años.

—¡Lo acepto! me gustan los chicos guapos que me traten como basura e ignoran —Alicia (no es si verdadero nombre) 29 años, conductora de televisión.

—Me gustan las chicas que no quieren comprometerse, porque sueño con que algún día pueda cambiar a una —Fernando, 23 años. Estudiante de informática.

Y volvió

—¡Que onda! —me saluda Roberto. —¿Como estas? —nos encontramos en un McDonal’s mientras yo esperaba mi orden de papas fritas y nuggets. Estaba a punto de contestarle cuando me interrumpió. —¿Has visto a Ashley?

—Eh… hola. Estoy bien, ¿y tu? Me vi con Ashley hace unos días.

—¿Y de qué hablaron? Anoche me la encontré en un bar y ella estuvo muy distante, le pregunte como estaba y fue algo grosera conmigo, estaba molesta. Pero note algo distinto en ella, ¿empezó a hacer ejercicio? ¿se cortó el pelo?

—No, sigue igual, solo se corto las puntas.

—Ah, okey. Bueno, no se. Pero se veía realmente sexy, le estaba hablando y ella solo me ignoraba, le pedí que me llamara y no lo ha hecho. No responde mis mensajes. Le invite un trago y me rechazo, nunca la había visto así y me sentí atraído por ella. Si la ves, dile que me llame por favor.

Ese es el problema de los prototipos o patrones, no se rompen solo porque tu lo digas. Siempre estará ahí.

No lo malinterpretes

—Muchas veces lo seres humanos tenemos el patrón en nuestra psiquis —dice MIriam. Mi amiga Psicóloga. —Aunque no lo creas y se que puede sonar perturbador, pero muchas veces inconscientemente buscamos el patrón de nuestros padres en las personas que nos gustan. No mal entiendas —dice al ver mi cara, — eso no tiene nada que ver con el complejo de Edipo(*), simplemente es por el hecho que son las personas que más conocemos, nos cuidan, nos protegen y además aprendemos de ellos.
Digamos que es como Norman Bates de Psycho y Motel Bates, hacia su madre. Claro que ahí ya es un nivel verdaderamente enfermizo.

Todas las personas estamos destinadas a sufrir muchas veces por la misma persona en diferentes cuerpos, ¿por qué no simplemente podemos desligarnos de este patrón y seguir descubriendo nuevos?

Y tu ¿tienes un patrón de las personas que te gustan? ¿Cuál es el tuyo?

javiermoren1998@gmail.com

*Complejo de Edipo:
Persona que en su niñez, manifiesta un evidente sentimiento de amor hacia al padre del sexo contrario y un sentimiento de rivalidad hacia el padre del mismo sexo

Comentarios

  • Facebook

  • SanDiegoRed

 
 
  • Nuevos

  • Mejores

    Noticias Recientes Ver más

    Subir