San Diego

El poder de salvar vidas

Falta de conciencia en la donación de órganos es el principal problema

TIJUANA.- Unas 600 personas en el estado esperan un órgano para continuar sus vidas, según el registro oficial del Consejo Estatal de Trasplantes.

Especialistas señalan que el 80 por ciento de ellos son aptos para recibir un trasplante. Sin embargo la espera es un drama. Algunos, sobre todo aquellos que buscan un riñón, tienen de uno a tres años aguardando un milagro con la sensación de tener la muerte cerca.

El número de enfermos que ocupan un trasplante de riñón podría ser mayor. Organismos de apoyos a enfermos renales estiman que actualmente unas 2 mil personas reciben hemodiálisis en instituciones públicas y privadas del estado.

La hemodiálisis es un procedimiento de sustitución renal que consiste en extraer la sangre del organismo y pasarla a un dializador para eliminar de la sangre residuos y agua en exceso. Este es el principal tratamiento que utilizan los enfermos renales mientras esperan un órgano.

No hay donantes o consiga un donador. Esas son las respuestas de las instituciones médicas a los pacientes. Aunque teóricamente más de dos millones de habitantes en Baja California son donadores potenciales, ya sea como donantes vivos relacionados o como donadores cadavéricos.

En diciembre pasado, las dos Cámaras aprobaron la reforma a la Ley General de Salud que señala que todas las personas que fallecen son donantes tácitos de sus órganos, a reserva de que expresamente hayan manifestado lo contrario.

Además de que la Procuraduría General de Justicia del Estado, la Asociación de Notarios Públicos y el sector salud han firmado recientemente acuerdos para otorgar en pocas horas los protocolos de otorgación de anuencias y agilizar los documentos jurídicos de donantes vivos o cadavéricos.

Según Javier Ibáñez, presidente del Colegio de Notarios de Baja California, los notarios llegaron a un acuerdo de no cobrar los trámites cuando una persona quiere ser donador vivo.

Sin embargo, el problema que enfrentan los programas de trasplantes en Baja California parece más de coordinación entre instituciones, organismos civiles y población para llevar a cabo una campaña permanente de donación de órganos, además de dar cabida a pacientes sin seguridad social en los hospitales, más que una situación jurídica.

"La falta de una cultura de donación de órganos es el grave problema. La sociedad debe inmiscuirse en esto", dijo Alejandro Vizcarra, presidente de la asociación Tiromet, un organismo conformado por 120 pacientes trasplantados y enfermos renales.

Explicó que la situación de un enfermo renal que no cuenta con algún tipo de seguridad social es paradójica.

Por un lado el Hospital General de Tijuana cuenta con el mejor equipo para realizar trasplantes, dijo, pero el nosocomio no puede atender a pacientes renales a través del Seguro Popular porque no tiene cobertura para esta enfermedad por los altos costos de los tratamientos y medicamentos.

Vizcarra, de 69, fue un enfermo renal durante un año hasta que en enero de 2009 le fue trasplantado un riñón de un donador cadavérico, luego de que los médicos habían descartado a dos donantes vivos relacionados.

El camino de médicos, tratamientos y hospitales que visitó durante su enfermedad hasta el trasplante le hizo conocer la situación que viven decenas de enfermos en la entidad, dijo Vizcarra. Él había tenido mucha suerte – o la gracia de Dios, como suele llamarla – para conseguir su operación, pero otros no.

Desde que fundó la asociación hace dos años, una docena de enfermos renales han muerto esperando un órgano, entre ellos niños y mujeres jóvenes, aseguró. Pero también se han trasplantado 18 personas.

"El enfermo renal está marginado porque es muy costoso su tratamiento", dijo.

El secretario de salud de Baja California, José Guadalupe Bustamante, aceptó que todavía hace falta trabajar más en la cultura de la donación de órganos en la región, pero dijo que las cifras de trasplantes habían crecido.

Durante el año pasado hicieron 78 trasplantes, dos más que en 2010, la mayoría de las operaciones habían sido de córneas. Baja California está en el lugar ocho a nivel nacional en este tipo de cirugías. Para este año Bustamante estimaba que podrían llegar a cien trasplantes.

Además, explicó el funcionario, el estado está participando en un nuevo proceso de trabajo entre las instituciones de salud pública de todo el país para ser más eficientes en la recepción y donación de órganos.

Ese proceso consiste en que cuando una institución de salud tenga la validación por parte de los familiares de un donante para que se les entregue los órganos, se envía un comunicado a todos los hospitales del país que estén listos para un receptor y posteriormente se operan.

En octubre pasado, el sector salud trasladó con éxito un corazón humano desde Tijuana a la capital del país para un trasplante que salvó la vida de una persona.

Según el diputado federal Miguel Antonio Osuna, para este 2012 el Seguro Popular contará con 400 millones de pesos para financiar trasplantes renales entre menores de edad.

Para el secretario técnico del Consejo Estatal de Trasplantes, Ismael González, el problema del programa actual de trasplantes estriba en la utilización y distribución de los recursos que tienen y que podrían generar mejores estructuras operativas y campañas para hacer conciencia en la población.

Uno de los potenciales donadores de órganos son aquellos que se les diagnostica muerte cerebral (encefálica).

González dijo que el año pasado unos seis donantes de múltiples órganos con este diagnóstico se perdieron, porque las familias – entre el duelo y el desconcierto – tardaron en tomar la decisión de donar sus órganos.

Los principales órganos requeridos por enfermos son riñones, córneas, médula ósea, hígado y corazón.

omar.millan@sandeigored.com

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