Economía

GRACIAS AL CAMPESTRE

Lo más relevante del Convenio que pone fin a la disputa respecto de los terrenos de lo que fue el Rancho de Tijuana y el Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana

Fotografía por: GRACIAS AL CAMPESTRE

Ahora que está el tema de la supuesta expropiación del Campestre de Tijuana me hicieron llegar la copia de la partida 31752 inscrita ante la oficina del Registro Público de la Propiedad y del Comercio de Tijuana, (fojas 440 – 458) que contiene el Convenio que pone fin a la disputa respecto de los terrenos de lo que fue el Rancho de Tijuana y en especial, sobre los terrenos donde está ubicado el Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C., con la empresa Inmuebles Californianos, S.A. (ICSA), celebrado ante la fe del notario público número 6 de Tijuana, Lic. Eduardo Illades Villafaña, con fecha del 15 de agosto de 1972, aquí comparto lo más sobresaliente.

Dicho documento lo firmaron varias personas importantes, empezando por el Lic. Luis Echeverria Álvarez, entonces Presidente de México, Lic. Milton Castellanos Everardo, Gobernador de Baja California, Dr. Ramiro González Santos, en su carácter de Presidente del Comité Pro-Defensa del Patrimonio de Tijuana, Luis Fimbres Moreno, actuando como Presidente del Campestre, Pedro Gámez Gil, como representante de Aida Sullivan Coya (viuda del Gral. Abelardo L. Rodríguez), Alfonso García Cacho, apoderado de la sucesión de Alfonso García González y de la heredera de este, Alfonso de la Mora Mardones, Gerente General de ICSA y el Lic. Eduardo Hurtado Ruiz, apoderado general de ICSA.

La finalidad de dicho convenio fue dar por terminado el serio problema suscitado con motivo de la ejecución de la sentencia dictada por la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación en el juicio de amparo 1503/1933 promovido por la Sra. Susana Lucero viuda de Regnier, con la representación de los descendientes de Santiago Argüello y Juan Bandini, así como los diversos litigios entablados por los miembros de la familia Argüello o sus causahabientes, sobre los terrenos del Rancho de Tijuana, es decir, de casi todos los terrenos ocupados en la ciudad, muchos de ellos ya con casas construidas, incluyendo desde luego los del Campestre.

Firma de Convenio CCT
Firma de Convenio CCT

En el acuerdo de voluntades se precisó en la cláusula segunda que al representante de la viuda del General Abelardo L. Rodríguez se le entregó el cheque A-27776 librado por el Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C., por la suma de $5 000,000.00 pesos. A la sucesión del Lic. Alfonso García González y a la única heredera instituida y reconocida en la misma, Sra. Dolores Cacho Palacio de Noriega le correspondió el cheque A-27777 librado también por el Club Campestre por la cantidad de $5 000,000.00 pesos. La moral Inmuebles Californianos, S.A., recibió los cheques números A-27779, A-27780, A-27781 Y A-27782 por 8 millones de pesos cada uno, los 4 títulos de crédito fueron librados por el Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C. En total, la Asociación Civil entregó la cantidad de 42 millones de pesos.

La cláusula tercera del referido documento establece que: “con el pago recibido se han extinguido todos los derechos que pudieran haber tenido respecto de los terrenos del antiguo Rancho de Tijuana; como consecuencia de lo anterior no tienen ninguna reclamación que hacer en contra de persona alguna, respecto de los terrenos antes mencionados y se compromete a no intentar cualquier clase de acciones o procedimientos relativos a los referidos terrenos”.

La cuarta señala que “ICSA por su propio derecho y como causahabiente de los quejosos del juicio de amparo 1503/1933 cede al Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C., sin reserva ni limitación alguna, todos los derechos que le corresponden en todos y cada uno de los juicios, amparos, recursos judiciales y procedimientos administrativos que tienen entablados en relación con los terrenos del antiguo Rancho de Tijuana” agregando que: “solicitando se archive el expediente antes mencionado como asunto concluido”, además que “ante cualquier otra autoridad que conozca de juicios, recursos o procedimientos iniciados por ICSA, en relación con los terrenos que se trata, desista expresamente de ellos”.

La marcada como Quinta establece que: “ICSA cede al Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C. cualquier derecho o acción que tuviere o pudiera corresponderle como cesionaria de los quejosos del juicio de amparo 1503/1933” también precisa que: “ICSA no ejercitará las acciones ni los derechos que pudiera hacer valer, ni iniciará nuevos juicios o continuará la tramitación de los ya iniciados”.

CCT 1970
CCT 1970

La cláusula Sexta es la más importante, indica que: “La Sra. Aida Sullivan Coya viuda de Rodríguez, la sucesión de Alfonso García González y la heredera reconocida e ICSA reconocen expresamente que el CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO CAMPESTRE DE TIJUANA, A.C., es propietaria de los terrenos con superficie de 57 hectáreas, donde se encuentran ubicados sus campos deportivos e instalaciones y por lo mismo no tienen ninguna reclamación que hacer a la citada Asociación Civil, cediéndole en este acto cualquier derecho que pudieran tener sobre los mismos, sin reserva ni limitación alguna”.

Hay otras cláusulas más, sin embargo la Décima Tercera debemos resaltar, ya que establece que: “El Gobierno del Estado de Baja California, velando por el interés público, la seguridad de la propiedad raíz y la tranquilidad de la población, sanciona este convenio y por tanto dictará los siguiente acuerdos o decretos…” destacamos el “b.- El Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana, A.C., se obliga a conservar como zona verde la mayor parte del predio que actualmente ocupa y a destinarlo a campo de golf y a fines deportivos y sociales.” Termina esa cláusula con lo siguiente: “…una de las finalidades primordiales, tanto del ciudadano Presidente de la República como del Gobierno del Estado de Baja California, consiste en dar solución definitiva al problema a que este convenio se refiere”.

Titulamos el artículo GRACIAS AL CAMPESTRE porque Luis Echeverria, Milton Castellanos, el Dr. Ramiro González Santos, presidente del Comité Pro-Defensa del Patrimonio de Tijuana y la población de Tijuana en esa época le agradecieron al Campestre, ya que fue debido a la activa participación de sus miembros que se pudo reunir la importante cantidad que ICSA reclamaba (42 millones de pesos, es decir, $3’,360,000 dólares a 12.50 X 1) y en tan poco tiempo. Coincidieron todos que con la acción de los socios del Campestre se pudo eliminar el peligro de la incertidumbre de la propiedad raíz en la ciudad. Sobre este particular, Milton Castellanos escribió en sus memorias que, “no solo salvaron sus terrenos, sino que han salvado a toda la ciudad de Tijuana”.

Una vez que el fantasma de la ICSA se esfumó, ya que había hecho mucho daño a la población en esa época, podemos reconocer y agradecer que la intervención del Campestre fue un instrumento legal para que los tijuanenses pudieran finalmente tener seguridad jurídica de sus casas y terrenos.

Consideramos importante recordar esta loable y positiva acción realizada por los socios del Campestre para que no se engañe a los bajacalifornianos y sepamos todos esa parte de la historia de Tijuana, algo que no se debe olvidar jamás. Además, que es legítimo propietario de su campo de golf y sus instalaciones.

Álvaro Montaño Rubio
Autor del libro “Welcome To Tijuana”

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