El estudio de Pew Hispano afirma que la cifra correspondiente al 2013, un estimado de 22 mil millones de dólares, estará por debajo de la cifra del 2006 en un 29%, siendo la cifra de aquél año la más alta.
Como causas en la problemática, se estima que el envío de dinero de Estados Unidos a México ha decaído debido a la recesión económica, la cual al afectar a la industria inmobiliaria, tuvo consecuencias en el rubro de construcción y mantenimiento, una de las principales fuentes de trabajo para migrantes mexicanos.
Otro factor es la baja en el flujo de migrantes de México a Estados Unidos. La siatuación económica de la nación resulta menos atractiva para los extranjeros, el aumento de seguridad en la frontera y los peligros que el migrante pudiera enfrentar al intentar cruzar ilegalmente.
Tampoco puede dejarse del lado el aumento en las deportaciones, mismas que durante la administración de Barack Obama, han llegado a cifras históricas a pesar de coincidir con el tiempo de la planeación de una reforma migratoria.

Pew Hispano señala que los países que reciben más remesas son México, Guatemala, El Salvador y Honduras, un orden que se repite en los países de origen de la mayoría de los migrantes que habitan en Estados Unidos. En el caso de México, se estima que uno de cada 10 mexicanos habita en la nación de las barras y las estrellas.
A nivel internacional, Estados Unidos es el país de donde provienen la mayoría de las remesas a la comunidad internacional, una ayuda que supera los préstamos o aportaciones que pudieran realizar países o instituciones financieras. Después de Latinoamérica, los envíos monetarios son destinados a España y Canadá.
Después de Estados Unidos, Arabia Saudita y Canadá son quienes registran el mayor envío de remesas, mientras que India, China, Filipinas y México son quienes reciben las mayores cantidades.
*Consulte aquí el estudio en su totalidad
Brenda.Colon@sandiegored.com