California es bien conocida como una zona con mayor incidencia de estos fenómenos por las fallas que atraviesan el territorio, mientras que en el caso de Oklahoma, un estado que se encuentra más hacia el centro de EEUU, responde al efecto de actividades industriales.

La constante extracción de petróleo en esta región, provocan fracturas en la tierra, conocido como "fracking" a esto hay que sumarle que los sismos se han disparado en los últimos cinco años.
El USGS proyecta que hay entre un 5 y 10 por ciento de que un sismo de fuerte magnitud ponga en peligro a Oklahoma.
Sorprendentemente, el mismo reporte señala que las probabilidades de que un terremoto sacuda con fuerza a California es de un 2% a un 5%, aunque destaca que cerca de la frontera con Calexico se estima un porcentaje más alto de daños.
Vía La Opinión
Más noticias en SanDiegoRed.com
Sigue a San Diego Red en Facebook y Twitter.
miranda.garcia@sandiegored.com