SAN DIEGO.- El Festival "Fiesta del Sol" reúne este fin de semana en San Diego (California) a más de 50.000 personas, convertido ya en su octava edición en una de las celebraciones de cultura hispana más grandes en el condado.
El festival, que permite recaudar fondos para el proyecto humanitario "Justicia superando límites", permite la conexión de los asistentes con organizaciones que trabajan en la salud, la educación o las artes, con el objetivo de favorecer a las comunidades de bajos recursos.
"La gente se acerca en este espacio a instituciones a las que de otra forma no conocerían, tanto para recibir recursos como para involucrarse como voluntarios. Para nosotros, 'Ángeles de la Frontera', nos ayuda a informar sobre los derechos de los indocumentados, muchos de los cuales se sienten seguros en este barrio", dijo a Efe Enrique Morones, fundador del grupo.
El Consulado de México en San Diego también estuvo presente, dando información sobre programas como el que permite estudiar universidad abierta y a distancia, y el de información sobre derechos en EEUU en caso de haber sido detenido por la policía, sin importar el estatus migratorio.
El consulado mexicano destacó en el festival su programa de información sobre el estatus actual del debate sobre regularización migratoria, para el cual ha abierto la línea telefónica 1-855-463-6395, en el que indocumentados pueden llamar a fin de informarse y prevenir abusos por parte de estafadores.
Antonia Rivera, procedente del estado mexicano de Guerrero, dijo a Efe que su vida se ha vuelto difícil en EEUU pues la policía confiscó su matrícula consular, la única identificación que tenía, y que la presencia del consulado mexicano en su vecindario para explicarle lo que necesita para reponerla le permite recibir la información con seguridad.
Organizaciones como "San Diego DreamTeam", dirigida por jóvenes voluntarios organizados para abogar por justicia social para comunidades de inmigrantes, también estuvieron presentes difundiendo información sobre becas para estudiantes indocumentados.
"Así como ahora nos parece increíble la segregación sufrida por mexicoamericanos durante la lucha por los derechos civiles, en el futuro esperamos que la gente vea la segregación sufrida por indocumentados con la misma indignación", dijo Brenda Rodríguez, voluntaria del grupo que también presiona por cambios en las leyes a niveles local, estatal y nacional.
El festival también cuenta con una sección dedicada a las artes, con la presencia de 15 artistas creando piezas y vendiendo su trabajo frente a la comunidad, originarios tanto de EEUU como Latinoamérica y procedentes de todo el sur de California.
"El arte traspasa fronteras. Pese a que hay gente que no habla inglés, a través del arte podemos comunicar a quienes no hablan español aspectos importantes de nuestra cultura, además de que se crea un mercado directo entre los artistas y gente con la que usualmente no tienen contacto", indicó la coordinadora Marisol De las Casas.
El artista chicano Mario Torero, quien diseñó el póster oficial de la primera edición del festival en San Diego en el 2006, aseguró que este evento en el Barrio Logan, "el más mexicano de la ciudad", permite a sus habitantes tener un mayor sentido de identidad y crear espacios de acción política frente a autoridades de la ciudad.
"La cercanía con el Parque Chicano nos fortalece, y la proximidad con el propio centro de la ciudad anticipa cambios para el Barrio Logan para los cuales queremos prepararnos también a través del arte, que crea respeto para la comunidad", indicó Torero.
El festival también ofrece espacios para personas como Ricardo Lima, quien tendrá su última audiencia de inmigración en marzo del 2014, y que promueve su libro "Deportado? Casi".
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