El juicio del policía de color sandieguino que demandó a la ciudad comenzó la semana pasada, afirmó que el departamento tomó represalias en su contra cuando se quejó sobre discriminación racial o insensibilidad, incluyendo el uso de una caricatura racista en los entrenamientos.
Arthur Scott, quien ha estado en el departamento durante más de una década, levantó la demanda en enero del 2015. En ella, él sostiene que fue sometido a un ambiente de trabajo hostil, se le fue negada una promoción y fue presionado para transferirse a una nueva división en contra de su voluntad.
Los abogados en el caso ya entregaron sus declaraciones de apertura la mañana del jueves en la Corte Suprema de San Diego. Se espera que el juicio continúe por el resto del mes.
El juez Kevin Enright preside el caso.
Los abogados de la ciudad han negado dichas alegaciones. En un resumen presentado antes del comienzo del juicio ellos notan que la ciudad "firmemente niega cualquier mala conducta."
Scott, de 45 años de edad, ha estado en el departamento desde el 2004 y fue promovido a sargento en el 2013.
De acuerdo a documentos de corte, el problema comenzó para Scott después de que reportó varios incidentes de discriminación racial y acoso dentro del departamento. Uno de los incidentes ocurrió en febrero del 2011, cuando vio imágenes "racistas y ofensivas", incluyendo algunas que representaban al presidente Barack Obama, en lockers de otros oficiales.
Le comentó a su supervisor sobre los dibujos, pero le fue dicho que estaba siendo "demasiado sensible." El supervisor habló con un capitán sobre las imágenes, y juntos llegaron a la conclusión de que los oficiales tenían el derecho de expresar sus opiniones políticas.
Aun así, los dibujos fueron removidos.
En mayo del 2014, Scott se dio cuenta por medio del entonces comandante del departamento de la División del Sureste que había sido enviado a detener un proyecto mural en la subestación porque algunos de los oficiales decían que se plasmaron "demasiados rostros negros."
Scott pidió una investigación sobre los comentarios, los cuales creyó racistas.
Después, en agosto de ese mismo año, Scott atendió a una sesión de entrenamiento en el Museo de Policía de San Diego durante el cual un vocero habló sobre Frank McCarter, el primer oficial negro del departamento. El vocero pasó de mano en mano una copia de un periódico ya inexistente de 1909, The San Diego Sun.
Ésta contenía una caricatura describiendo a McCarter como una caricatura de "simio," así como hombres chinos con peinado infantil de niña huyendo del oficial. De acuerdo a la demanda, la caricatura fue presentada sin ningún contexto histórico de relación de razas en el momento de que la imagen fue publicada.
Scott le comentó a su supervisor que creía que la caricatura era ofensiva para personas de color y para los asiáticos. El supervisor estuvo de acuerdo, y la caricatura fue removida del entrenamiento.
Sin embargo, ese no fue el final del problema. El siguiente mes, un asistente en jefe le dijo a Scott que él no pensaba que la caricatura fuera racista u ofensiva, de acuerdo a documentos de la corte.
Después de ese encuentro, Scott "sintió que pagaría por haber dicho lo que pensaba y el sargento Scott estuvo en lo correcto," declara la demanda.
Más tarde, Scott dijo que fue forzado a aceptar una transferencia lateral de la División del Sureste a la División Central en enero del 2015, cuando miembros del bastón de comando lo acusaron de manejar incorrectamente un incidente que involucró a un hombre perturbado que estaba armado con una espada.
Scott sostiene que manejó la situación apropiadamente cuando determinó durante el incidente que debe haber una opción no letal, un Taser, hábil de someter al sospechoso junto con cubierta de algo letal, como una pistola.
Inicialmente, tres oficiales que atendieron la situación habían sacado sus armas de fuego. Dos de ellos dudaron sobre usar los Tasers pero cumplieron.
Scott amonestó a aquellos oficiales. En una junta del enero del 2015, un par de semanas después del incidente con la espada, le fue dicho que tenía que aceptar la transferencia o sería investigado por conducta y dejar de ser un policía, esto de acuerdo a documentos de corte.
Él sostiene que también se le dijo que estaba estableciendo mucha actividad en honor de la Asociación de Policías Negros, la cual recauda y aboga en nombre de los policías de minorías. Scott es vicepresidente del capítulo local.
La ciudad mantiene que no hay prueba de que Scott haya sido víctima de acoso o discriminación. En su resumen de juicio, los abogados de la ciudad argumentan que ninguno de los posters anti Obama fueron colocados en el locker de Scott y que nadie le habló directamente a él sobre ellos.
"Este fue un incidente aislado y las imágenes fueron quitadas en cuestión de días," los abogados escribieron en el documento.
También dicen que Scott no sufrió ninguna discriminación en la temática del mural.
En cuanto a la transferencia, los abogados dicen que dicho movimiento no fue represalia, sino que fue motivado por la temática del incidente con la espada. No hay evidencia, aseguran, de que la decisión fuera basada en su queja sobre la caricatura y otros incidentes relacionados a raza.
Nota original de San Diego U-T.
Traducción: Azelia Mejía