SANDAG, la Asociación de Gobiernos de San Diego, y su oficina de Investigación de Justicia Penal, publicó un estudio en donde demuestra que la heroína ha duplicado su consumo, de un 5% en el 2002 a 10% en el 2012. Específicamente, se trata de un incremento en heroína, morfina y otros opiáceos entre hombres adultos enviados a prisión y que luego son sometidos a pruebas antidoping. Entre la población femenina encarcelada, el consumo es ligeramente más, pasando de 6% a 12% en diez años.
La directora de la oficina de Investigación de Justicia Penal, Cynthia Burke, explicó que "los patrones de consumo de drogas en la población encarcelada típicamente son buenos indicadores de lo que sucederá en la población en general. Nuestros resultados son consistentes con otras estadísticas a nivel condado que demuestran el incremento de convulsiones por heroína, admisiones a centros de rehabilitación y muertes a causa de sobredosis de la misma droga. Así que, es de crítica importancia que monitoreemos y enfrentemos este tema a través de una estrategia integral", dijo Burke.
¿Qué ha llevado a este incremento?
El estudio publica que este mayor consumo de heroína está muy probablemente ligado al incremento en el abuso de analgésicos comerciales. "Gracias a entrevistas con personas dentro de prisión, hemos aprendido que la heroína es usada frecuentemente como un substituto para opiáceos bajo receta médica, porque es más barato y fácil de obtener", dijo Cynthia Burke.
Más de un cuarto de todos aquellos que han probado la heroína conformaron que habían usado sus similares legales antes de probar la heroína, y casi 2 tercios, o 63% de los entrevistados dijeron que su uso de la heroína comenzó como un substituto para opiáceos recetados por un médico, casi siempre debido a que eran más accesibles y baratos.
El mismo estudio también reveló que el alcohol es la substancia más abusada, aunque legal, seguida por el tabaco. Lo más interesante en cuanto a esto es que, casi dos tercios de los encarcelados que consumían tabaco tenían mayor probabilidad de salir positivo en consumo de marihuana, metanfetaminas y opiáceos, en comparación con los que no usaban tabaco:

Como parte del estudio de SANDAG, 586 hombres en las cárceles de Vista y San Diego Central y 239 mujeres en el penal de Las Colinas Women's Detention Facility, fueron seleccionadas para ser entrevistadas sobre su historial de abuso de narcóticos.
Pueden encontrar el estudio entero en la página de SANDAG.
Jose.Sanchez@sandiegored.com