CHICAGO.- Abogados de las escuelas públicas de Chicago presentaron hoy un recurso de amparo ante el Tribunal del Condado de Cook (Illinois) pidiendo que se decrete el cese inmediato de la huelga de maestros en la ciudad y el regreso a las clases de los alumnos.
El caso ha sido asignado al juez Peter Flynn, que aún no se ha pronunciado sobre si convocará una audiencia para estudiar el recurso presentado por las autoridades de esta ciudad de Illinois, que enfrenta hoy su sexto día de huelga en las escuelas públicas.
El escrito al que tuvo acceso Efe argumenta que, según lo establecido en la legislación estatal, el sindicato de maestros de Chicago no puede hacer huelga por temas que no sean económicos.
Los abogados de la ciudad sostienen que los maestros reclaman cuestiones relacionadas con despidos, recontrataciones y nuevos horarios lectivos, pero no materias económicas.
Además, argumentan que la huelga, iniciada el pasado 10 de septiembre, pone en peligro la seguridad de los niños y evita que reciban servicios educativos y sociales esenciales, como la alimentación.
El sistema de escuelas públicas de Chicago, que no sufría una huelga desde hace 25 años, cuenta con unos 400.000 alumnos, de los que el 85 % es alimentado en los colegios, ya que sus familias son de bajos recursos. El 40 % del alumnado es hispano y el 50 % afroamericano.
La interposición de este recurso llega después de que el domingo la asamblea del gremio docente anunciara que necesitaba más tiempo para estudiar el convenio colectivo pactado con las autoridades educativas el pasado viernes y que, mientras tanto, había decidido prolongar la huelga por otras 48 horas.
"Nuestros miembros no están felices y desconfían. Quieren estar seguros de si todavía podemos conseguir algo más y no quieren apresurar su decisión", dijo el domingo la presidenta del Sindicato de Maestros de Chicago (CTU), Karen Lewis, después de tres horas de reunión entre los 700 miembros del consejo de delegados.
"No me voy a quedar parado mientras los niños de Chicago son utilizados como peones en una disputa interna de un sindicato", advirtió de forma inmediata el alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel, tras conocer la prolongación de la huelga.
En un comunicado añadió que "cada día que nuestros niños están fuera de la escuela es un día más que fallamos en nuestra misión: asegurarnos de que cada niño en cada comunidad recibe una educación a la altura de su potencial".
Por ello, anunció que había ordenado interponer una demanda ante los tribunales para acabar con esta huelga y permitir que los niños regresen a las clases.
"Esta acción continuada por los dirigentes sindicales es ilegal por dos razones: cuestiona la legislación estatal sobre los ámbitos en los que no se pueden hacer huelgas y pone en peligro la salud y seguridad de nuestros niños", argumentó.
Además, pidió al sindicato que "resuelva sus diferencias internas", que, en su opinión, "no son razón para que los escolares de Chicago no puedan volver a sus clases, como han hecho durante semanas de negociaciones sobre estos mismos asuntos".
Según lo informado, el contrato que espera ratificación del consejo de delegados sindicales tendría tres años de duración, con opción a cuatro si hay acuerdo entre el distrito y el sindicato.
Habría aumentos salariales del 3 % el primer año y del 2 % los siguientes, y se mantendrían los incrementos por años de servicio y credenciales educativas obtenidas por cada maestro.
En los polémicos temas de la evaluación del rendimiento de los maestros y recontratación de despedidos, se reducirían los estándares que podrían conducir al despido del docente que no rinda, y se volvería a contratar solamente a quienes tengan las mejores calificaciones.
Asimismo, los directores de escuelas mantienen su autonomía para contratar y despedir maestros.
En el texto pactado se acordó también la contratación de más personal de enfermería, asistentes sociales y consejeros escolares, reclamados por el gremio, pero solamente cuando el distrito disponga de recursos.
El incremento de horarios lectivos impulsado por las autoridades se mantendría, con el compromiso de contratar más de 500 maestros de arte, música, educación física e idiomas del mundo, para complementar la enseñanza.
El nuevo contrato no limitaría el crecimiento de las escuelas autónomas o chárter resistidas por el CTU, porque funcionan con personal no afiliado al sindicato, o el cierre o consolidación de escuelas de bajo rendimiento que trae aparejado el despido de todo el personal docente.
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