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El fin de semana pasado, Kingston atendió una reunión del partido republicano del condado de Jackson para discutir sobre el proyecto del Programa Federal de Alimento en Escuelas, un sistema vigente desde 1946 que consiste en proveer comida a un costo muy bajo o incluso de forma gratuita, a niños que provengan de familias en condiciones de pobreza y que asistan escuelas públicas o privadas sin fines de lucro e instituciones residenciales de atención infantil, tal como lo establece la Ley Nacional de Comida Escolar.

Sin embargo, para Kingston, este sistema de alimentación a estudiantes de escasos recursos debería ser removido o al menos modificado, ya que impide que los alumnos aprendan que "nada en la vida es gratis". Por esto, propuso que a cambio de ser alimentados, se les inculque a ganarse el pan ya sea ayudando como intendencia en la escuela o procurando que paguen aunque sea una cantidad mínima simplemente para que vayan acostumbrándose:
"Una de las cosas que he hablado con la secretaria de agricultura es: ¿Por qué no haces que los niños [pobres] paguen 10 centavos de dólar? que paguen 5, para irles inculcando que no existe tal cosa como la comida gratis. O tal vez, que barran el piso de la cafetería – y sí, entiendo que eso podría ser un problema administrativo y comprendo que podría hacerles perder dinero, pero piensa en lo que podríamos ganar como sociedad al quitarle a las personas de la cabeza, ese mito de que existe algo como el almuerzo gratuito " sugirió Kingston.
Según señala el HuffingtonPost, esta propuesta representa un problema mucho más fuerte que el que se menciona en un contexto administrativo.
De implementarse, no solo provocará vergüenza entre los niños que deban barrer los pisos de su escuela para conseguir lo mismo que otros niños de familias de mejores ingresos sino que también logrará que los niños con una posición económica mas privilegiada asuman un aire de superioridad en comparación de los demás, al ver que ellos no necesitan realizar otras tareas para conseguir su comida.
Mientras que los niños pobres estarán siendo condicionados a aprender sobre el trabajo duro, los niños ricos no estarán recibiendo ninguna lección.

A pesar de las críticas, Kingston se mantiene firme ante su propuesta, pues asegura que comprende el valor del trabajo duro ya que él mismo comenzó a laborar desde muy joven, y desea que las nuevas generaciones sean moldeadas de la misma forma.
"Este país ya no promueve el trabajo. Todos quieren vivir del gobierno" señala uno de los usuarios en el portal de la nota original, como argumento en apoyo al congresista.
¿Ustedes qué opinan sobre esta propuesta?
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Elizabeth.rosales@sandiegored.com