
Al tiempo descubrió que su hijo también tenía un problema de sordera y eso la impulsó aún más. Lo primero que Sarah hizo fue poner stickers (pegantinas) en el aparato auditivo de su hijo para que a él le agradara usarlo. Con el tiempo fue encontrando la forma de hacer algo más elaborado y ahora tiene su propia compañía que hace audífonos especialmente para niños.

Los diseños van desde súper héroes, dibujos animados y flores que son hechas con una especie de plástico que cubren todo el aparato. Como Ivermee sabe todos los gastos médicos que tienen las familias que se encuentran en la misma situación que ella, los audífonos cuestan alrededor de $14 dólares.
Via Elite Daily
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