"El choque económico causaría ramificaciones generalizadas." dice Ben Gitis, director de política del mercado laboral en el American Action Forum.
De acuerdo a un estudio realizado por la Oficina Nacional de Investigación Económica, sólo el 18% de los trabajadores indocumentados del país trabajan en el sector agricultor, mientras que el 10% se encuentra trabajando en restaurantes, hoteles o casinos.
Los economistas señalan que los inmigrantes, incluidos los trabajadores indocumentados, desempeñan un papel vital en la economía de los Estados Unidos, y no sólo porque éstos llenan muchos empleos mal pagados que los estadounidenses no quieren o no pueden hacer.
Estados Unidos, al igual que Japón y Europa occidental, está estancado económicamente por una mano de obra envejecida y de más lento crecimiento. El crecimiento económico depende de una oferta cada vez mayor de trabajadores.
Gitis afirma que de acuerdo a las estadísticas, si Estados Unidos lograra deportar a sus 6.8 millones de trabajadores indocumentados, no habría suficientes estadounidenses o inmigrantes legales para llenar todos esos empleos; al menos 4 millones de empleos quedarían vacantes.
Por otro lado, el economista Ryan Edwards, de Mills College, dice que los empleadores estadounidenses probablemente reducirán sus negocios, en lugar de buscar en vano a los trabajadores legales si perdieron a los trabajadores indocumentados en las deportaciones masivas.
Vía 7 San Diego
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