El Departamento de Justicia de Estados Unidos realizó cambios en un programa que durante más de 60 años ha ayudado a inmigrantes de bajos recursos a obtener apoyo legal, según información de CBS News.
Este programa permitía que personas que no son abogados, pero que trabajan en organizaciones pudieran orientar y representar a inmigrantes en trámites como la residencia, la ciudadanía o incluso en tribunales.
De acuerdo con CBS News, los abogados encargados de supervisar este programa fueron retirados de sus puestos y enviados a trabajar en tribunales de inmigración. Esto dejó al programa con muy poco personal y sin la autoridad necesaria para seguir aprobando nuevas solicitudes.
Aunque el gobierno afirma que el programa no ha sido eliminado, expertos señalan que estos cambios lo debilitan seriamente. Actualmente, más de 2,600 personas participan en este sistema ayudando a inmigrantes, por lo que su funcionamiento es clave.
Especialistas advierten que muchos inmigrantes no entienden el sistema legal ni hablan bien inglés, por lo que dependen de este tipo de ayuda. También señalan que no hay suficientes abogados para cubrir la demanda.
Este programa es importante porque permite que personas de bajos recursos tengan acceso a apoyo legal que de otra forma no podrían pagar. Además, ayuda a que el sistema migratorio funcione mejor y evita que los tribunales se saturen con casos atrasados.
Impacto en los inmigrantes
La reducción de personal afecta principalmente a los inmigrantes más vulnerables, quienes dependen de estos representantes para entender y enfrentar procesos legales complejos. La falta de ayuda podría provocar errores en los trámites, retrasos en los casos y dificultades para defender sus derechos en tribunales.