Mariana Villareal, una mesera de Hooters, decidió donarle su riñón a un cliente que tenía tres meses de conocer. El Señor Thomas acudía al restaurante ubicado en Roswell, Georgia con frecuencia y ambos se volvieron amigos.
Thomas perdió ambos órganos y sus probabilidades de vida eran muy bajas y en cuanto Villarreal se enteró de su situación tomó la decisión de ayudarlo. El trasfondo de esto es que la abuela de Mariana falleció por un problema similar y conoce lo mal que la pasan quienes padecen una enfermedad así.
Afortunadamente los examenes de compatibilidad resultaron positivos y ambos entraron al quirófano en el Instituto de Transplante de Piedmont. La operación fue todo un éxito y ambos se encuentran en recuperación.

"No pude hacer nada por mi abuela… Si Thomas puede vivir dos años más, tan feliz como nunca ha estado, está bien conmigo. No lo decido yo. Hice mi parte y ahora es el turno de Dios de mantenerlo vivo" comentó Villarreal. Debido a la operación, ella no podrá trabajar un par de semanas y abrió una cuenta en GoFundMe donde ya ha recibido más de $5 mil dólares.
Via: La Opinión
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