El pasado martes, 1 de junio, Travis O’Brien, un niño de 12 años de edad y Nicole Jackson, de 14, intentaron escapar de un hogar para menores lo que resultó en la detención de O’Brien, quien disparó contra agentes policiacos utilizando un rifle AK-47.
Tras los hechos, el menor permanecerá 21 días detenido, según decretó un juez de la Corte de Estados Unidos este jueves, mientras que Nicole permanece hospitalizada a causa de una herida de bala hecha por la policía, pero afortunadamente su estado de salud se reporta estable.
Fue en la localidad Enterprise donde ambos infantes se metieron en una casa abandonada después de escapar del albergue donde permanecían y desde ahí comenzaron a disparar en contra de los agentes, por lo cual, el juez lo condenó a 21 días en un reformatorio para delincuentes juveniles.
Aún con la condena establecida, O’Brien aún no está librado totalmente de la justicia en Estados Unidos, pues durante el periodo de tiempo que pase detenido se decidirá si es incriminado por intento de homicidio o no.
Mike Chitwood, alguacil del condado, afirmó este miércoles que en 35 años de servicio jamás había visto algo parecido como el tiroteo causado por Travis, a quien buscaban principalmente para devolverlos al hogar y que el niño tomará su medicamento para la diabetes, el cual no llevó consigo al momento de su huida.
El alguacil aclaró que los agentes no respondieron al fuego iniciado por el menor tras una hora y media, sin embargo tuvieron que contraatacar, pues el menor seguía sin detenerse.
Además, una vez que entraron a la casa, donde encontraron varias armas y municiones, se dieron cuenta que el niño había roto una ventana para entrar y fue desde ahí que intentaron convencerlo para que se entregará, pero Travis hizo caso omiso de sus solicitudes. Luego de que Nicole saliera de la casa con un rifle apuntando a los agentes, estos la hirieron y lograron entrar y detener al otro menor.
El día de ayer, la oficina de Chitwood dio a conocer el video tomado por la cámara corporal de un agente que permanecía resguardado tras un árbol, desde donde informaba a sus superiores de la situación, donde se escuchan en el fondo los fogonazos y disparos desde la casa donde los niños se encontraban.
A pesar de que las imágenes comienzan a tornarse oscuras conforme pasa la grabación, se logra ver cuando la niña cae herida y comienza a llorar, así como algunas respuesta de la policía de Florida. El video ya posee más de 40 mil reproducciones.
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