Lance Crosby, de 63 años de edad, caminaba a solas por el parque sin llevar consigo el rociador anti osos que todo trabajador de Yellowstone debe portar en caso de emergencias, y al no poder evitar al oso, éste lo agredió y escondió sus restos.
El cadaver, que conservaba ADN de la osa, fue localizado por un guardabosques y rápidamente se inició el proceso de investigación para detectar su causa de muerte. Finalmente, encontraron que una osa grizzly se había alimentado con carne humana al igual que sus cachorros y el resto no fue difícil de suponer.

Los funcionarios de Yellowstone optaron por sacrificarla mientras que sus crías serán enviadas a un zoológico en Ohio para evitar que éstas aprendan que los humanos son comida, pero también para garantizar que sobrevivan ya que son demasiado pequeñas (de menos de un año de edad) para vivir sin su madre.
Vía Univisión
Más noticias en SanDiegoRed.com
Sigue a San Diego Red en Facebook y Twitter.
Elizabeth.rosales@sandiegored.com