Austin, 11 ago (EFE).- El nuevo período escolar en Texas empieza este mes con menos recursos económicos para los distritos educativos, más alumnos por clases y menos maestros, víctima de los recortes presupuestarios.
El Legislativo estatal aprobó este año un recorte a la educación pública de 5.000 millones de dólares y, a pesar de que falta poco para el inicio de clases, muchos distritos escolares aún desconocen cuál será el porcentaje que recibirán este año y cómo podrán gastarlo.
De acuerdo con Rita Hacker, presidenta de la Asociación Estatal de Maestros de Texas, una organización de educadores fundada en 1880, también existe preocupación por la reducción de subsidios a programas especiales y extracurriculares.
"Miles de empleados en el sector educativo estatal, no sólo maestros, han perdido sus trabajos, y se espera que sean más porque recién los directivos de las escuelas medirán si el presupuesto asignado es el adecuado", sostuvo Hacker en entrevista con Efe.
"Lo más insensato es que bajo una nueva ley, será la misma junta directiva del distrito escolar la que decidirá si se despide maestros, se les adelante su retiro voluntario, o simplemente reduzcan los salarios", agregó la educadora, refiriéndose a la SB8.
La referida ley también otorga privilegios a los distritos escolares a que alteren, si es necesario, las notificaciones de despido a los maestros siempre y cuando sea para reducir el costo fiscal.
Los principales detractores de esta ley, según Hacker, son los maestros, por el temor de que se le reduzcan los salarios intempestivamente y se vulneren su contratos, dejándoles desprotegidos.
Bajo la SB8, el distrito escolar puede notificar la cesión de contrato de un empleado docente 10 días antes que termine el año lectivo, contrario a los 45 días que había como periodo para informar sobre despidos antes de la aprobación de la mencionada ley. Además de reducir el salario del personal, incluido los maestros.
Para Jenny Caputo, vocera de la Asociación de Administradores Escolares de Texas, a partir de ahora "será la comunidad" la que decida qué hacer en caso de que haya más recortes de lo previsible.
"Es una herramienta útil, sin duda, porque nadie sabe con certeza cuál será la porción de los fondos estatales que le tocará recibir el próximo año escolar y hay que estar preparados para tomar medidas", sostuvo Caputo.
Alfred Mendoza, profesor de matemáticas en una primaria del Distrito Escolar Independiente de Irving (Texas), fue uno de los miles de educadores en todo el estado que recibió el año pasado una notificación de no renovación de contrato y, debido a eso, está a punto de perder su certificación.
"Ingresé a la fuerza laboral educativa gracias a un programa que te legitima como maestro en Texas si es que tienes una carrera profesional previa luego de pasar varias pruebas y una capacitación acelerada", comentó Mendoza, originario de Ciudad de México.
"Pero debía estar más de dos años en mi puesto como maestro y ahora no sólo no tengo trabajo, tampoco podría ejercer si encuentro uno en el sector educativo", lamentó.
Según la Agencia de Educación de Texas (TEA, en inglés), el ente que rige la educación primaria y secundaria en el estado, en el periodo 2010-2011 habían más de 333.000 profesores, más del 50 por ciento de la fuerza laboral en el sector educativo público de primaria y secundaria en Texas.
Además, asegura la misma fuente, los educadores en Texas tienen un salario promedio de cerca de 50.000 dólares.
En Texas hay un total de 1.237 distritos escolares, 8.468 escuelas y un más de 4.847.000 estudiantes. De ellos, el 48,6 por ciento son de origen hispano, el 33 por ciento anglo y el 14 por ciento afroamericano.
Las clases escolares en todo el estado empiezan a partir de la última semana de agosto.