ALEMANIA.- En días de juerga, con las copas encima y la inevitable urgencia de orinar, es común que las personas aprovechen la oscuridad de la noche -y la falta de vergüenza- para orinar en cualquier esquina, importando poco si se trata de vía pública o propiedad privada. Después de todo, algún árbol, auto o pared, serán los únicos testigos y víctimas también.
Los orines en vía pública solían ser un problema recurrente en St. Pauli, un barrio de Hamburgo, Alemania, muy popular por sus bares. Donde estiman que reciben alrededor de 20 millones de visitantes al año gracias a su fama. Con tanto turista en estado de ebriedad, las calles solían convertirse en "retretes públicos" generadores de suciedad y olores desagradables para la población.
¿Cómo resolvieron el problema? Si no conoces la frase "Fight fire with fire" (Combate el fuego con fuego), los alemanes seguramente sí, pues decidieron abordar la situación con un recubrimiento que básicamente "plastifica" las paredes, provocando el rebote de los líquidos. En otras palabras, si decides orinar la pared, ésta te orinará a ti… con tus propios fluidos.
Según el diario alemán Spiegel, esta nanotecnología se inventa a partir de la misma cobertura que utilizan los cascos de los buques. Una que además de repeler líquidos, facilita la limpieza y evita que los olores se adhieran.
Imágenes vía Código Espaguetti
Noticia vía Jezebel Fuente: Spiegel
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Elizabeth.rosales@sandiegored.com