PARÍS.- Los atentados en Francia tienen al mundo en un escenario similar que el muy recordado 11-S, si bien los alcances de víctimas mortales dista mucho del evento trágico de hace más de 13 años, el clima político y bélico sin duda está más delicado que incluso aquel día.
Francia ha dicho que tendrá sangre fría en su respuesta ante este ataque que pudo ser peor, si las medidas de seguridad en el Estadio de Francia no hubieran respondido como ayer lo hicieron. Y es que evitaron la entrada a un hombre con aspecto sospechoso, mismo que tenía una bomba y que pensaba hacerla estallar dentro del inmueble con el Presidente Hollande dentro.
Sólo de pensar que hubiese pasado si explotara la bomba dentro del estadio, cerca del mandatario y de figuras públicas del deporte más popular del mundo con dos selecciones de las más poderosas, sería aún más terrible contando las víctimas que hubieran crecido exponencialmente.
Francia ha cerrado sus fronteras, pero según especialistas el tratado que permite el libre tránsito en Europa no se encuentra amenazado, puesto que se ha mencionado que los radicales islamistas tuvieron complicidad de un grupo no identificado aún de Bélgica para poder cometer los crímenes.
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