El bordo en tiempo de coronavirus

El 2020 está siendo marcado por la amenaza de un virus que fue descubierto el último día del año pasado, este es conocido como “coronavirus”, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió nombrarla “COVID-19”. Su origen es un mercado de la provincia de Wuhan en China, la propagación comenzó en la región central […]

Por SanDiegoRed Colaborador el abril 21, 2020

El 2020 está siendo marcado por la amenaza de un virus que fue descubierto el último día del año pasado, este es conocido como “coronavirus”, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió nombrarla “COVID-19”. Su origen es un mercado de la provincia de Wuhan en China, la propagación comenzó en la región central de China, después fue en todo el país, posteriormente gran parte del continente asiático, luego llegó a Europa, cruzó al occidente y finalmente tomó lugar en México.

El 27 de febrero fue el día en que se presentaron los primeros casos positivos de coronavirus en la república mexicana, para el 18 de marzo ya se informaba de la primer muerte, todo esto provocó que empezara una campaña preventiva por parte de las autoridades, de los medios y de la misma sociedad, esta es conocida como #QuédateEnCasa, oficialmente fue instaurada el 23 de marzo en México con el fin de evitar que las personas abandonaran su hogar por el peligro que eso representaba



Baja California registró los primeros casos de contagio el 17 de marzo, y eso fue suficiente para que las personas corrieran hacia las farmacias y centros comerciales para acabar con los productos de limpieza y alimentos, esto por el miedo a que se implementara una cuarentena obligatoria.

En Tijuana, los grupos vulnerables no se convirtieron en prioridad para el gobierno, por lo cual viven en una incertidumbre de su futuro, se ponen en peligro su salud y su vida.

“El Bordo”, es como se le conoce al área de la canalización del Río Tijuana, donde habitan cientos de personas que no tienen hogar, muchos de ellos fueron deportados de los Estados Unidos y la mayoría son consumidores de droga, este es uno de esos grupos vulnerables que existen en Tijuana, pues durante esta epidemia tienen todo en contra y más porque no pueden cumplir con la medida más importante: #QuédateEnCasa.


En Tijuana no todos pueden aplicar el #QuédateEnCasa

Todas las personas no podrían aplicar esta medida pública, pues quienes trabajaban en actividades no esenciales o el personal de salud serían grupos que potencialmente podrían correr peligro. Estos dos grupos son los que han acaparado las miradas en estos momentos, sobretodo de la administración municipal y estatal. Pero en Tijuana existe otro grupo que no puede aplicar el #QuédateEnCasa, por el hecho de no cumplir con una función de la campaña: TENER UNA CASA.

Estamos hablando de las personas que viven en las calles de la ciudad, se convierten en una población vulnerable al estar expuestos prácticamente todo los días y a todas horas. Se sabe que las autoridades sanitarias no les han prestado la atención suficiente como lo han realizado con los dos grupos anteriormente mencionados.



El médico general Faustino Gaytán, quien cuenta con su consultorio “Clínica Gaytán”, establece que esta situación es difícil, pues “el gobierno tiene que decidir entre quienes pagamos impuestos o darles servicios a la gente que no tiene hogar”.

Por su parte, el epidemiólogo José Luis Burgos, menciona que el peligro radica en que las personas en condición de calle son más susceptibles a un contagio, además tienen grandes posibilidades de contraer otras enfermedades que complicaría su situación gravemente al estar infectados.

Una mirada a "El Bordo" durante contingencia

En enero se realizó una “Jornada de Bienestar” en la zona de el bordo, esto con el fin de brindar servicios e información, según los últimos datos, había entre 400 y 500 personas viviendo en ese lugar, prácticamente todos en situación de calle.

Gabriela Farías Valdez, titular en el área de Bienestar, manifestó a principios del mes de marzo que se estarían realizando más jornadas en la canalización del Río Tijuana con el objetivo de convencer, a quienes habitan en la zona, de asistir a un refugio o albergue de la ciudad para quedarse durante la pandemia.

Se desconoce si dicha actividad se realizó, bueno, al menos de forma pública no se hizo.

El doctor Burgos, quien también es docente en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y en San Diego State University (SDSU), aclara que en una zona como “el bordo”, no se pueden llevar de forma adecuada las medidas preventivas para evitar los contagios de COVID-19.

La “Sana Distancia” no se puede realizar de forma oportuna, pues casi 500 personas concentradas en una zona puede ser un foco de infección grave si el problema no se atiende a tiempo.

Además, tampoco hay acceso para hacer un lavado de manos correcto, como lo plantean las autoridades sanitarias; la poca disponibilidad de artículos como mascarillas y gel antibacterial en las farmacias hace pensar que estas personas no cuentan con el equipo necesario para enfrentar la pandemia.

Gaytán menciona que también es necesario proporcionar información sobre el tema, pues la gente que no tiene hogar deambula por las calles sin saber en el peligro en el que viven y además, ellos también pueden ser un foco de transmisión.

Uno de los grandes miedo que existe en la sociedad tijuanense es la delincuencia, el doctor asegura que los indigentes del bordo buscarán alternativas para sobrevivir durante la contingencia, por lo cual no sería extraño que haya un despunte en el índice delictivo de estos meses.



“Hay falta de empleos, algunos trabajaban lavando carros, pero si no hay carros, pues se les acaba el trabajo”, declara Gaytán sobre las razones por las cuales se podría levantar la ola de violencia.

La solución que plantearon las autoridades municipales era el traslado de estas personas a los diferentes refugios y albergues de la ciudad, pero no se contaba que estos lugares tendrían la decisión de cerrar sus puertas por el peligro que representa el coronavirus.

Albergues: “Nadie entra y nadie sale”

La Casa del Migrante fue uno de los primeros refugios que decidieron no dejar a ingresar a una persona más a sus instalaciones, esto con el fin de mantener sanos a sus internos, quienes también tenían la instrucción de no salir.

Otros albergues que se sumaron a este movimiento fueron Juventud 2000 y Casa de Oración del Migrante, pues manifestaron que desde hace 1 mes mantienen cerradas sus puertas para no correr algún riesgo de contagio.



Estos espacios manifestaron no haber recibido una petición por parte del Ayuntamiento para poder alojar a personas de las calles, el único acercamiento que han tenido con ellos son para recibir despensas y equipos de limpieza. Algunos han tenido pláticas por parte de la Secretaría de Salud sobre las medidas preventivas que se deben llevar durante la pandemia; sin embargo, el equipo básico de prevención (mascarillas, guantes, alcohol y gel antibacterial) fue donado por parte de organizaciones o fundaciones que se dedican a ayudar a estos lugares.

¿Qué pasaría si una persona de un refugio o que esté en situación de calle da posititvo a COVID-19?

El doctor José Luis Burgos, quien contribuye en el Desayunador Salesiano, mencionó que hubo 2 casos de personas que presentaban síntomas característicos al coronavirus, una de ellas era el cónyuge de un paciente que era atendido en una clínica y la otra fue derivada al Hospital General de Tijuana.

Menciona que el protocolo que se está realizando en México es a través de cuestionarios en donde se llenan los datos de la persona sospechosa en un formulario, y se evalúa si la persona puede ser atendida. Burgos explica que existe un número de teléfono en Tijuana dedicado para reportar casos de personas con síntomas de este virus; sin embargo, al llamar no recibió respuesta, por lo cual tuvo que asistir directamente a las instituciones de salud para reportar los casos.

El “Bordo”, refugios, albergues y desayunadores son los escaparates principales para la gente que no cuenta con un techo, aún con esto también también existe otro grupo en Tijuana que busca esos espacios para poder sobrevivir: los migrantes.

Migración y deportaciones

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, dictaminó en el mes de marzo que cualquier persona que busque ingresar de manera ilegal al país será puesto a disposición de las autoridades fronterizas para deportarla de forma inmediata, esto sin la necesidad de pasar por un proceso migratorio.

Esta medida fue planteada para evitar que algún “infectado” logre contagiar a algún residente, aunque Estados Unidos se ha convertido en el país con el mayor número de casos positivos COVID-19 en el mundo. En la primer semana de abril salieron a la luz los datos de las deportaciones efectuadas en el lapso de un mes, estas sumaron un total de 10 mil expulsiones, muchos de ellos serían relegados a sus países de origen o a México.



Gran parte llegó a Tijuana, ya que sus hogares se encuentran muy alejados en otros estados o porque volverán a intentar cruzar y vivir el sueño americano. Esto podría significar una mayor demanda en los albergues y refugios, aunque recordemos que algunos se encuentran con las puertas cerradas para nuevos integrantes, por lo cual la única alternativa que podrán encontrar serían las calles.

El médico egresado de Universidad Xochicalco, Jorge Aguilera, indica que una persona en esa situación puede ser gravemente afectado en el caso de un contagio, pues dormir en la intemperie y una mala alimentación son causas de una baja de defensas en el cuerpo humano.

San Diego, un ejemplo para Tijuana

San Diego tomó cartas en el asunto rápidamente, pues antes de que se convirtiera en un problema, decidió implementar medidas tomando en cuenta a las personas sin hogar, por ejemplo, la adaptación del Convention Center, lugar donde se realiza anualmente Comic Con, cuyas dimensiones del edificio permiten que se pueda respetar las reglas de distanciamiento.



También prestan servicios médicos y alimentación diaria, esto para evitar que los internos tengan que abandonar las instalaciones por alguna emergencia. Recientemente se anunció la realización de pruebas de COVID-19 totalmente gratis para los refugiados que presenten síntomas de coronavirus.

¿Qué se puede hacer?

Los expertos de la salud manifiestan que una medida sencilla que se puede implementar en Baja California es la difusión de información, o sea, buscar en donde se concentran los grupos de estas personas y compartir antecendentes, testimonios y medidas de prevención.

El doctor Burgos menciona que los migrantes cuando llegan a Tijuana no cuentan con nada, no tienen acceso a las redes sociales y por ello tampoco a la información.

La administración municipal no ha puesto la atención suficiente en este tipo de población, es un aspecto al cual se le debe prestar importancia, ya que si se convierte en un foco de infección puede ser que el #QuedateEnCasa se termine en un muy largo tiempo.

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