Al hablar con los medios, Bonilla señaló que el lugar estuvo en operación debido a que uno de los dueños es sobrino del subsecretario del gobierno municipal pasado.
Por otra parte, también hizo énfasis a que la empresa sabe que actuó de forma ilegal, pues aseguró que es imposible que dicho negocio obtenga el permiso de suelo:
“El reglamento marca que no puedes estar a 40 metros de un hospital, entonces ellos calladitos se van a ver menos feitos”.
Ante las declaraciones, la Cervecería Insurgente publicó un comunicado donde refutan las declaraciones difamatorias del gobernador y señalan que todos los permisos que han obtenido a lo largo de los años ha sido como cualquier otro ciudadano y no a través de influencias ni moches.

También comentaron que siguen esperando la respuesta del Presidente Municipal, ya que el pasado 25 de noviembre hicieron una petición para dialogar y aclarar su situación.
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