Al parecer la promesa de campaña de Trump sobre la construcción del muro ya dio un pequeño primer paso, con la colocación de una malla de alambre sobre el muro que divide las playas de ambas naciones. Se instalo una malla de 50 metros que corre encima del muro. Ahora es imposible meter las manos como acostumbraba la gente.
La malla es parecida a la que se usa en los corrales para gallinas pero de un material fortificado el cual es muy difícil doblar. También ya se han reportado pequeños agujeros en la malla en la cual muchos perros pueden pasar muy fácil.
Vía El Universal
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