"No lucho por mi mandato, ni por vanidad, ni por el poder. Lucho por la democracia", fue uno de los últimos argumentos de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, quien se enfrentó a un juicio político por modificar ilegalmente el presupuesto de la nación y ocultar un déficit.
Desde mayo Rousseff había sido suspendida de su cargo, pero es hasta este martes que el Senado votó en su mayoría a favor de su destitución de la presidencia, con 61 votos.
Por su parte Rousseff negó los hechos de los que se acusaba tras un largo juicio frente a 81 senadores que la destituyeron después de cinco años de gobierno. Ahora Brasil tendrá como presidente a Michel Temer, quien ya había tomado el cargo desde la suspensión de Dilma.
Una segunda votación se realizará este miércoles, donde el senado decidirá si Rousseff también será inhabilitada de ejercer cualquier cargo en el gobierno, los próximos ocho años.
Vía BBC
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