Las quejas de los transportistas en países como Francia, España y México tienen un punto en común: la competencia desleal. Los bajos costos que Uber ofrece a sus usuarios provocan que las personas cada vez se vayan deslindando más del taxi convencional y opten por un vehículo privado que tienen al alcance de su celular.
En 2015, los taxistas en Francia se declararon en huelga y destrozaron ventanas de vehículos Uber y actualmente está prohibido, pero sigue operando; en España la aplicación estuvo bajo una suspensión temporal pues el juez responsable los culpó de una competencia desleal; en China e India se suspendió el servicio debido a que las unidades no cumplían con las regulaciones estipuladas por las autoridades.
Uno de los disturbios que ocurrieron en Francia durante el 2015. Foto: EFE
Ante ello, la compañía con sede en San Francisco asegura que este tipo de reacciones son simplemente producto de un mercado mal organizado. Cuando hay atención al instante, servicio de calidad y a bajo costo, quedaría bastante claro hacia dónde volteará a ver el usuario a la hora de necesitar transporte.
¿Cuál ha sido la solución de la compañía ante situaciones de tensión?
La compañía ha sabido hacerse un lado cuando sabe que es una batalla imposible de ganar, como el caso de España donde hasta la fecha sigue vetado.
Regularmente los alcaldes no desean lidiar con la furia desenfrenada de los transportistas, por lo que optan por vetar el servicio o dar largas al tema de la regularización, que a primera instancia podría sonar algo complicado de resolver, pero basta con ver el ejemplo de algunas de las ciudades más importantes del mundo que han legalizado a Uber y demás servicios de transporte privado.
En Londres, por ejemplo, el alcalde Boris Johnson dijo empatizar con los conductores de taxis, pero que no quería tener que llegar a tribunales por la polémica app. En Reino Unido, el servicio es legal ya que el uso de GPS con una ruta predeterminada funciona como una especie de taxímetro, lo cual es más que suficiente para estar dentro del marco legal.

La Ciudad de México fue pionera en la regularización de Uber, pese a las protestas de los transportistas. Foto: El Universal
Un caso más cercano, en la Ciudad de México, la más grande del mundo en haber aprobado el servicio de Uber, es también la que más utiliza la aplicación a nivel mundial, con más de 50 mil choferes disponibles. ¿Qué fue lo que se hizo para regularizarlo? Simple: los choferes pagan un impuesto de 1.5% por cada viaje que realicen, además de cubrir una cuota anual y que su automóvil pase una serie de pruebas de calidad.
En Tijuana se habló de implementar un sistema similar al de Ciudad de México. Durante meses la aplicación funcionó de forma legal, sin embargo todo dio marcha atrás y ahora existe la incógnita de si el servicio es finalmente ilegal o no. Mientras la cacería de unidades continúa, solo queda pedir que la compañía se acerque a las autoridades correspondientes, ponga sus cartas sobre la mesa y se llegue a un acuerdo que beneficie, no a ambas partes, sino al usuario necesitado de un medio de transporte de alta calidad a bajo costo como el de Uber.
Con información de: BBC, El País, Huffington Post
Más noticias en SanDiegoRed.com
Sigue a San Diego Red en Facebook y Twitter.
oscar.montoya@sandiegored.com