Todo comenzó en 1911 cuando los hermanos Flores Magón desde Los Ángeles, planeaban crear un estado anarquista en Baja California para oponerse a la dictadura porfirista.
Los magonistas con su lema “Tierra y libertad” trataban restablecer los lazos comunales que la Revolución Industrial se encargó de deshacer gradualmente. Pero debido a que eran perseguidos constantemente por la policía y agentes de Porfirio Díaz, se capturaron a aliados en ambos lados de la frontera, por lo que se canceló la misión.

Más adelante, estas ideas anarquistas se transformaron en canciones, letras de resistencia, mohicanos y botas de casquillo, recibiendo en los años 80 el movimiento Punk y permitiendo el intercambio de discos y fanzine, gracias a una de las primeras bandas de punk en México “Solucion Mortal”. El cual abrió camino para recibir a más bandas como Dead Kennedys, Bad Religion, Social Distortion, Black Flag y Adolescents, entre otros.

Actualmente proyectos como “Tijuana Comida, No bombas” y “Tierra y libertad” trabaja bajo los ideales de los movimientos antes mencionados. El primero ya lleva 7 años en la ciudad y atiende la problemática de hambre, a través de la recuperación de comida desechada por los mercados, pero que se encuentran en buenas condiciones, creando una comida para repartir a quien lo necesite.

La segunda que lleva dos años en la ciudad, está conformado por un grupo de escritores y artistas que izan banderas rojas de "Tierra y Libertad" para conmemorar la insurgencia anarquista en la frontera, además realizan recorridos por lugares claves de la insurreción, además de lanzar convocatorias para repartir cobijas, comida y sembrar en terrenos baldíos.
Esto es un claro ejemplo de como estas ideas anarquistas han logrado convertirse en algo físico a través de comunidades utópicas donde se ponen en práctica los ideales y sueños de distintas personas que conforman un grupo, actuando como mitigador de la frialdad e individualidad, característica del capitalismo.
Vía 4 Vientos
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