Por ello desde hace 20 días ocho hombres y una mujer de Paraguay han optado por protestar de una manera un tanto extravagante prometiendo no dejar de hacerlo hasta que se les devuelva sus empleos. ¿Cómo? Se han crucificado, clavaron sus manos a una cruz que está en el piso. Debido a sus acciones, la salud de varios de los hombres crucificando se encuentra bastante deteriorada.

La mujer lo está haciendo por apoyar a su marido, ella no trabaja para dicha compañía. Recientemente se informó que cada día que pase y que continúan sin empleo, la mujer de otro trabajador se sumará a la protesta.
Vanguardia es la compañía que despidió a estas personas, Aufredi Paredes, vocero de la compañía ha informado que le devolverán el empleo a cinco de los choferes y ayudaran al resto encontrar uno nuevo, pero no aceptan estos términos, o todo o ninguno.

Juan Villalba, líder del sindicato y manifestante menciona que no dejarán su protesta hasta que todos sean reinstalados, no aceptarán otra respuesta.
"Los choferes están cansados de ser explotados laboralmente" dijo Villalba a medios de comunicación.

joy.ruvalcaba@sandiegored.com