El responsable es el Instituto Salk de Estudios Biológicos, donde un equipo de científicos inyectó células humanas en un embrión de cerdo. Esta quimera creció en el útero de una cerda y tras cuatro semanas desarrollo tejidos de corazón, hígado y neuronas. Sin embargo, esta forma de vida fue sacrificada.

Aunque el embrión ha sido clasificado como "ineficiente", los investigadores afirman que es un avance importante para la posibilidad de poder hacer transplantes de órganos entre especies.
Estos experimentos se realizan en California y España, con Juan Carlos Izpisúa al frente del equipo de investigación, esperando el éxito de sus proyectos para recibir los permisos de las autoridades correspondientes para que estas quimeras se desarrollen por completo.
Vía Washington Post
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