MÉXICO.- La Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) confirmó que asumió la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes en la ciudad de Iguala, unas horas después del hallazgo de fosas clandestinas con restos humanos.
El director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, indicó que expertos forenses se encuentran en el sureño estado de Guerrero para realizar las pruebas científicas que permitan determinar la identidad de los restos encontrados en las fosas.
Asimismo, dijo, "un grupo de investigadores y agentes del Ministerio Público Federal especializados van rumbo a la entidad".
Por su parte, el titular de la Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada (Seido), Rodrigo Archundia, señaló que hay "elementos suficientes" para que la fiscalía general asuma el caso.
Además, confirmó que varias personas vinculadas con la desaparición de 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa (dedicada a la formación de maestros) hace una semana en Iguala ya fueron puestas a disposición del Ministerio Público federal, pero no precisó la cifra.
El fiscal de Guerrero, Iñaki Blanco, había anunciado unas horas antes que el caso ya estaba en manos de la PGR, en virtud de que "existen elementos para establecer el involucramiento en los hechos de grupos de la delincuencia organizada", en particular de la organización Guerreros Unidos, que opera en la región.
En una reunión con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, los familiares de los estudiantes desaparecidos pidieron el viernes al Gobierno federal que interviniera en el caso, ante la ineficacia mostrada por las autoridades estatales en la búsqueda.
Los jóvenes desaparecieron la noche del viernes al sábado pasado después de que policías municipales atacaran a tiros a los estudiantes de Ayotzinapa cuando viajaban en varios autobuses privados, que habían tomado ilegalmente para regresar a sus casas tras una colecta.
Según varios testigos, esa noche decenas de jóvenes fueron subidos a varias patrullas por los mismos policías que los atacaron.
En los ataques perdieron la vida seis personas, incluidos tres estudiantes de Ayotzinapa y un menor de edad, y 25 resultaron heridas.
El fin de semana pasado las autoridades estatales arrestaron a 22 policías municipales que, según pruebas periciales, abrieron fuego contra los estudiantes.
Según analistas de la región, las organizaciones criminales financian las candidaturas de los presidentes municipales y cuando estos ganan las elecciones se ven obligados a entregar a esos grupos algunas posiciones dentro del Gobierno local, incluidas las policías.
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