
La ministra de Cultura, Aurélie Filippetti, resaltó el "consenso" que se ha verificado una vez más entre los parlamentarios sobre el mantenimiento del dispositivo francés para garantizar un futuro a los libreros. "Es un signo del compromiso de la nación con el libro, de la idea que Francia se hace de su historia y de su futuro", subrayó la ministra socialista al comentar el fin de la tramitación de un texto que había sido presentado por la conservadora Unión por una Mayoría Popular (UMP).
Se trata de una enmienda a la llamada "ley Lang" de 1981, por el entonces ministro de Cultura, Jack Lang, sobre el precio único del libro, que establece que no se podrá aplicar más que una rebaja del 5 %. En concreto, la nueva inserción viene a precisar que a ese 5 % no se podrán acumular otros descuentos, y los gastos de envío cuando se ofrezcan gratuitamente no podrán ser superiores a ese porcentaje.

Internet representa en torno al 17 % de los libros de literatura vendidos en Francia, y Amazon controla un 70 % de esa parte.
El gigante estadounidense alegó al inicio de ese debate que su comercio es más "complementario" que "competidor" de las librerías puesto que, más que novedades, de sus almacenes salen obras en catálogo desde hace meses o años. También consideró que la enmienda establecía una medida discriminatoria para el consumidor por internet.
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EFE