WASHINGTON. El Departamento de Justicia estadunidense dio a conocer que el fusil calibre .50 decomisado en el arresto de Joaquín Loera el pasado enero corresponde a una de las dos mil armas compradas por traficantes en el fallido programa de rastreo "Rápido y furioso".
El arma fue adquirida por una persona no identificada en 2010.
Asimismo, informó que un rifle WASR-10 fue utilizada durante el tiroteo a 3 agentes de seguridad que patrullaban los alrededores de una fiesta en Chihuahua, el pasado verano.
Recordamos que la operación "Rápido y Furioso" fue un fallido operativo que permitió a civiles la compra de armas a la ATF (Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos), con el fin de rastrearlas y detener a traficantes. Hasta el momento han sido identificadas sólo 885 armas, compradas por estadunidenses y mexicanos por igual.
Arriba del 70% de las armas decomisadas en escenas del crimen mexicano corresponden al mercado estadunidense.
Con información de Sin Embargo y La Jornada
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