Los restos de una madre, que murió protegiendo a su hijo de apenas cuatro años de edad, fueron descubiertos en la zona arqueológica de Lajía en la provincia de Qinghai al noroeste del país asiático, ambos habrían quedado sepultados y petrificados aproximadamente en el año 2,000 a.C tras un terremoto tan violento que logró desbordar al río Amarillo, el segundo más largo en todo China.


Según los expertos, y a juzgar por la posición de numerosos esqueletos desenterrados, los antiguos habitantes de Qinghai sufrieron el terror e impotencia de ver no quedaba más que esperar a la muerte, de modo que algunos trataron de sujetarse entre sí antes de recibir lo inevitable.
Esta zona arqueológica fue localizada 15 años atrás y actualmente es una zona turística, abierta al público en general.
Vía El Universal, Fuente: Daily Mail
Más noticias en SanDiegoRed.com
Sigue a San Diego Red en Facebook y Twitter.
Elizabeth.rosales@sandiegored.com